En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

Cada día es un regalo

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:40 am el Jueves, Mayo 24, 2007

“Cada día, cada momento que pasa, no se repetirá nunca.”
Prem Rawat-Maharaji

¿ Cuántos días crees que has vivido? Cada día llegó, sin más, no tuviste que hacer nada, llegó: te levantaste y allí estaba. De todos los días que has vivido, ¿con cuántos te has quedado? ¿Con uno?, ¿con dos?, ¿con diez? ¿Cuántos fuiste capaz de preservar? ¿Cuántos pudiste captar? ¿De cuántos fuiste capaz de decir: Éste me lo quedo?

¿O simplemente llegó el día y antes de que te dieras cuenta ya se había hecho de noche; antes de darte cuenta estabas bostezando y, al poco tiempo, dormido; antes de que te dieras cuenta llegó otro día y te produjo la misma sorpresa? “Aquí estoy.”

Cada día, cada momento que pasa, no se repetirá nunca. Lo curioso es que no es que no lo sepas, pues no creo que exista nadie que lo ignore.

Cada día trae consigo posibilidades, muchas posibilidades. Mañana se despertarán muchas personas. Algunas puede que se hagan ricas, otras puede que se empobrezcan, ambas posibilidades existen. A algunas les ascenderán en el trabajo, a otras les bajarán de categoría. En todo el mundo, millones de personas viajarán y otras tantas se quedarán en casa. Millones descubrirán que están resfriadas y otros tantos millones se despertarán con dolor de cabeza. Y muchísimas descubrirán al despertarse que se les ha ido el dolor de cabeza. Pero ¿es eso todo? ¿Es eso la vida? ¿Es eso lo que trae consigo cada día? ¿Es eso lo que promete cada día? ¿O es que existe algo más?

Cada día es un regalo. Y cada día, cada momento, debe ser saboreado, debe ser conservado, y no en fotografía, o en video o como un recuerdo. La única manera de quedarse con el momento, de conservar el día, es guardarlo aquí, en el corazón, donde sientes la satisfacción.

Prem Rawat-Maharaji

Biografía de Prem Rawat

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 8:02 pm el Domingo, Mayo 20, 2007

El próximo 25 de mayo se publica la biografía de Prem Rawat, una vida de reflexión y valoración de lo que es esencial a todo ser humano: los valores de la vida y la paz

A lo largo de esta biografía de Andrea Ceigan, en inglés, Andrea Cagan, emana el ideario de Prem Rawat bajo la forma de reflexión compartida con los oyentes al viejo estilo socrático, en el que uno mismo genera las preguntas y obtiene sus propias respuestas. Prem Rawat desempeña en sus charlas el papel de inductor sugerente, conductor de una reflexión hacia un orden olvidado y originario que todos hemos vivido en nuestra infancia…
(Lea comentario)

Comentario:
…Infancia, por lo demás, feliz, donde la belleza, el amor y la comprensión constituían el núcleo de nuestra identidad, una forma de vivir el presente en permanente eternidad, que, por supuesto, despertaba en los demás la admiración por las señas de nuestro esperanzador origen.
Prem Rawat no dice nada nuevo en sus conferencias. Ese es el valor de un discurso legitimado por la naturaleza misma. No plantea nuevos valores. Son las personas quienes establecemos el orden de prioridades, de importancia que damos a lo que hacemos y deseamos.
Se ha dicho que cada generación tiene una escala de valores y, por tanto, una balanza para medir las acciones y los logros, así como las esperanzas y las ilusiones. En esa jerarquía de cosas más importantes que otras, el culto al cuerpo o la vida privada de las personas, el dinero, el disfrute o las comodidades aparecen a los ojos de muchos en los puestos más altos.
El papel educacional del discurso de Prem Rawat consiste en rememorar en jóvenes y mayores aquellos valores sencillos y relegados al recuerdo. El por qué éramos felices en la infancia sin tener apenas nada. ¿Qué valorábamos entonces que ahora hemos olvidado? ¿Hay alguna posibilidad de recuperar la frescura y el optimismo con que vivíamos entonces?
La experiencia no tiene por qué ser nociva, ni el tiempo nuestro gran ladrón. Todo permanece en su sitio, se trata de volver los ojos y el sentimiento hacia lo que era esencial en aquel tiempo: la vida que se desarrollaba en cada instante haciendo de la experiencia nuestra gran aventura.
Hay valores como el respeto a la vida que siguen siendo el fundamento de la ley, de la familia y del orden social. Sin embargo, este valor no es suficiente para llevar una vida más feliz, aunque imprescindible para seguir existiendo. Dentro del aprecio por la vida también hay una jerarquía de valores en consonancia con lo que entendamos por vida. Y aquí es donde el discurso de Prem Rawat muestra su profundidad: la vida no son las cosas que nos pasan, ni los pensamientos o emociones; más bien es el sustrato en el que se asientan todas ellas. De esta forma, en esta jerarquía de valores, el aliento constituye el primer elemento, el sostenedor de todos los demás.
Desgraciadamente, un fenómeno tan común como la respiración que tan pocas veces haya sido objeto de estudio para filósofos, naturalistas, médicos, científicos… no deja de llamar la atención.
¿Reside en este dato lo novedoso del discurso de Prem Rawat? Quizás lo novedoso, ahora, consista en la posibilidad de ponerlo al alcance de todos los que deseen beneficiarse de esta capacidad natural. Esta es una de las lecturas que pueden hacerse de esta biografía, de este representante de la paz individual que solo desea ser un “espejo”, como dijo a la periodista Marta Robles en la entrevista que le hizo recientemente.

Los ejemplos que pone Prem Rawat en sus conferencias consiguen a veces retazos poéticos; una lírica de quien habla desde el corazón, desde el centro del Ser. Pues la belleza, la realidad y la esperanza viajan unidas en sus palabras. El transcurrir callado de la existencia o el símbolo del “río”, como metáfora del tiempo que todo lo lleva, trayendo frescura y momentos nuevos a nuestra existencia, son algunos de los ejemplos más hermosos que recuerdo en algunas de sus conferencias. Muchos de estos ejemplos encajan sin fisuras en el estoicismo de nuestra cultura hispana dotando a su mensaje de un aire que nos es muy familiar. La inmortalidad que nos ofrece el momento, el ahora, que defiende Prem Rawat, se contrapone con el pozo del tiempo (del que habla María Zambrano en su obra), esa forma de vacía inmortalidad que trae la fama.

En una tercera lectura de esta biografía, vemos la labor social del ideario de Prem Rawat plasmada en los millones de personas que ya conocen la importancia del aliento a través de sus conferencias, esfuerzo digno de alabanza, de respeto y valoración. Una vida dedicada a los demás no pasará en balde para aquellos que pueden ser ahora un poco más felices y para quienes, buscando algo más en esta vida, pueden alcanzar ese tesoro olvidado que duerme en ese infante que todos somos.

Una excelente biografía para la reflexión, para el enriquecimiento y para recuperar la ilusión por la vida.

(Desconozco el autor del comentario)

Cambia de empleo

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:37 am el Jueves, Mayo 17, 2007

El creador está dentro de ti, y lo que te separa de él también está en tu interior. Entonces, piensa en esto, ¿A quién has escuchado hasta ahora? La gente dice, “No necesito un profesor. No necesito un Maestro.” ¿No necesitas un maestro? Todos tienen ya un maestro. ¿Quién ha sido tu Maestro? Tu mente es tu maestro. Por eso la escuchas. En cuando te dice, “Ven acá. Anda para allá. Compra un vestido azul, compra un vestido verde. Tiñe tu cabello. Déjate el bigote. Aféitate el bigote.” La mente dice, “Oh, hoy no quiero ir a la oficina. Llama, no quiero ir.”

Cualquier cosa que diga la mente, eres su sirviente. He visto muy buenas personas, que se consideran muy independientes; no trabajan para nadie, trabajan por su cuenta. Pero no son el jefe. Sólo crees que eres el jefe. Pero tienes un jefe. Y es muy peligroso. Te hace trabajar muy duro, y nunca te da una bonificación. Al menos el jefe que te paga, te dará unas vacaciones, te dará un domingo. ¿Pero conoces ese otro jefe que tienes? Ni siquiera te da un descanso los domingos. Ni un día libre en la semana. Te hace trabajar todo el día y también durante toda la noche. Te hace trabajar. Aún cuando estás durmiendo, te arrebata. Te hace ver esos sueños en los que puedes estar asustado. Entonces, ¿eres el jefe? No. No eres el jefe.

Pues, ¿qué he venido a explicarte? Cambia tu empleo

Ahora, es posible que pienses, “Me costó tanto conseguir este trabajo, y si lo dejo, y no consigo otro que me acepte, voy a estar perdido.” No te preocupes. Este otro jefe está esperándote. Él te dará vacaciones. ¿Qué clase de vacaciones? Que en tu vida, seas bañado con dicha y felicidad. Cada día obtendrás una bonificación.

Entonces, cambia tu empleo. No tienes que esperar. Él ni siquiera necesita tu currículo. No tiene que ver con eso. Sólo tiene que ver con la confianza. Ve con el corazón de un niño.

Te puedo mostrar como cambiar tu trabajo. Haz que esta dicha suprema sea tu jefe y no faltarán recompensas en tu vida. Esa es la esencia de lo que vine a decir. Ahora necesitas comprenderlo. Lo que sea que suceda en nuestras vidas, cada aliento que entra y sale de nosotros es inestimable. Cada aliento. ¿Cuándo sabrás que es invaluable? ¿Te cuento? Cuando llegue el último.

Prem Rawat-Maharaji

Una danza en el agua

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:36 am el Lunes, Mayo 7, 2007

“El milagro ocurre y, cuando lo hace, la vida sabe realmente cómo celebrarlo.”
Prem Rawat-Maharaji

Dondequiera que voy, veo una necesidad en la gente. Una necesidad. Un deseo. Pero nadie sabe de qué. Algunos creen que, si poseyeran más cosas, esa necesidad quedaría satisfecha. Pero se trata de otro tipo de necesidad.

A veces, ves estos pequeños crustáceos llamados percebes, adheridos al rompeolas, junto al mar. No pueden moverse con demasiada rapidez. Se agarran a las rocas, la marea baja y se secan. Y esperan. Esperan a que la marea vuelva donde están y les traiga el sustento. Durante toda su existencia, a cada instante, esperan. Permanecen cerrados, esperando que esa vida vuelva otra vez. Luego se secan. Cuando el Sol los azota, se secan, se secan por completo.

No sé si llevarán consigo un pequeño cuaderno de citas. No lo creo. Tampoco creo que carguen con un pequeño teléfono celular para llamar al mar y pedirle que vuelva la marea. No sé si esas criaturas, tan diminutas como son, tendrán un gran cerebro, como el tuyo y el mío. Pienso que no. Si poseen uno, será el justo para sobrevivir. Con ese pequeño cerebro no pueden inventar coches ni aviones, pero saben cuándo va a venir la marea. Lo saben y esperan. Tienen un solo foco de atención. Su única prioridad es esperar para experimentar, una vez más, el milagro del agua trayendo el sustento, trayendo consigo el regalo más increíble: el regalo de la vida. Nadie puede fabricar este regalo. No se vende en las tiendas. Se da. Cada día, esta vida se da como un regalo.

Es importante mantenerse en contacto con esta magia de la vida que pulsa, que palpita dentro de mí: esta marea que viene y va.

¿Y con qué cuento? Con ojos que pueden ver y oídos que pueden escuchar. Puedo sentir. Puedo comprender.

¿Por qué, entonces, no intento comprender este regalo de la vida, capturar ese sentimiento dentro de mí, a medida que ese milagro moldea mi existencia? Mi concentración ha de ser como la de ese percebe. Está seco, caliente, pero no sin vida. Toda la atención puesta en la vida.

El milagro ocurre y, cuando lo hace, la vida sabe realmente cómo celebrarlo. Los pequeños percebes se abren, sacan sus pequeños abanicos y comienzan a bailar en el agua. De alguna manera, este mar poderoso, sin dejar atrás su tremendo bramido, viene y trae un pequeño regalo para ese percebe diminuto, cada día. Y el mundo entero lo celebra.

Prem Rawat-Maharaji

El cuenco reluciente

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:44 am el Martes, Mayo 1, 2007

Me gustaría contaros una pequeña historia que sucedió en la vida real. Cuando estaba de gira por el Pacífico, una persona de Sri Lanka, uno de los lugares más afectados por el maremoto, me envió un cuenco y una nota explicando que aquel objeto siempre había pertenecido a su familia y que unos días antes del maremoto habían decidido limpiarlo. Se pusieron manos a la obra y lo pulieron hasta que quedó reluciente.

Luego llegó el maremoto, y todo lo que tenían quedó destruido, arrastrado por el mar. Al día siguiente, fueron a ver si podían encontrar algo, y entre toda la basura que se había mantenido a flote estaba ese cuenco, brillando bajo el sol. De algún modo, el mar se lo había devuelto, y allí estaba en la arena, en medio de toda la basura, reluciente.

¿Por qué es importante esta historia? Ésta es tu vida, tu existencia. Sácale brillo de forma impecable, porque nunca sabes cuándo va a venir el maremoto. La cuestión no es si va a venir, va a hacerlo, y cuando lo haga, todas esas cosas de las que nos sentimos orgullosos, todo eso que hemos marcado como nuestro, que creemos que nos pertenece, se perderá. Es como un castillo de naipes, muy delicado, al menor soplo de viento se derrumbará.

Veo ese contraste. En mitad de la devastación y la basura, hay un cuenco reluciente; no escondiéndose, sino brillando, y lo está haciendo porque alguien se tomó el trabajo de limpiarlo y pulirlo. Cada uno de nosotros es un cuenco. ¿Está ese cuenco reluciente o no? ¿Se ha manchado con todo lo bueno y lo malo, con todas las ideas, con la lista de todas las cosas que no tenemos en nuestra vida? Si es así, toma el paño y sácale brillo para que pueda reflejar la claridad, porque se trata de eso: de la claridad.

¿Qué es lo que nos hemos propuesto alcanzar? Estamos más interesados en nuestros planes que en la cosa misma que hace posibles todas nuestras listas: la vida. Sin ella, no hay planes. Las cosas que pensamos que son el adhesivo de nuestra vida no lo son; sólo lo parecen. Al margen de lo que hagas —ya estés intentando ser un buen negociante, una buena madre, un buen padre o un buen amigo— ¿qué hay en lo más hondo que te impulsa, que quiere que evoluciones?

¿Qué es lo más importante para ti como ser humano? Lo más importante es el ir y venir de esta respiración. Eso es todo. Sin ese aliento, para ti no hay nada. “¿Eso es todo?”. Eso es todo, porque en ese aliento reside mi verdad, mi sabiduría. Ése es mi reloj, mi ritmo, mi canción, mi tambor con cuyo sonido tengo que bailar.

Eso es todo lo que se me ha dado. El resto es como sujetar globos de gas. En cuanto los sueltas, se van, alejándose cada vez más. Quiero admirar lo que se me ha dado. Quiero limpiar mi cuenco para que brille y ni aun el maremoto se lo podrá llevar.

Haz que tu vida sea así. Deja que reluzca. Ésa es la posibilidad. La posibilidad es la paz, la alegría, la plenitud. Acepta eso en tu vida. Compréndelo. Para eso estamos aquí.

Prem Rawat-Maharaji

¿Qué es el ser humano?

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:32 pm el Sábado, Abril 21, 2007

“El ser humano está formado por dos elementos y… ambos se han fundido en uno.”
Maharaji

Estamos compuestos de elementos sencillos. No debemos olvidarlo. Y como resultado de la unión de algunos de estos elementos, existimos, estamos aquí. Al polvo se le ha dado cuerpo y forma -algo increíble que se llama “vida” . Y de pronto, este polvo se mueve y actúa. Pero un día, algo desaparecerá, algo se irá y, cuando lo haya hecho, el polvo volverá a ser polvo.

Muchas, muchas, muchísimas personas sabias han venido a decirnos que lo que buscamos está en nuestro interior. Aquí, dentro de nosotros, en nuestro interior está la sabiduría. En nuestro interior está la paz. En nuestro interior está la tranquilidad. En nuestro interior está la felicidad. Dentro reside nuestra auténtica riqueza, nuestro amigo más fiel, la verdadera belleza, y todo lo que existe en el exterior no es más que una expresión de la belleza interior.

La sed de satisfacción está dentro de ti, y dentro también está el agua verdadera que saciará esa sed. Cuando tenemos sed, no podemos decirle a otra persona: “Por favor, bebe un vaso de agua por mí” . Sabemos que tenemos que beberla nosotros. Si estamos sedientos, somos nosotros los que hemos de beber el agua. De la misma manera, yo soy quien ha de tener ese sentimiento de felicidad.

A aquéllos que estén interesados en tener ese sentimiento les ofrezco una manera de ir hacia adentro: hacer que la atención, que tiende siempre a ir hacia fuera, se centre en su interior, y así captar el sentimiento que hay dentro.

Dentro de ti lo tienes todo. Dentro de ti está lo inmortal, aquello que nunca muere. Eso es el ser humano. El ser humano está formado por dos elementos – uno sumamente destructible y otro indestructible. Ambos se han fundido en uno, y eso es el ser humano.

Prem Rawat-Maharaji

Proyecciones videos Prem Rawat

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 3:34 pm el Miércoles, Abril 18, 2007

Lugares, tanto de España como del resto de Europa, donde se realizan regularmente proyecciones de vídeo de conferencias de Prem Rawat-Maharaji

Entrevista de Marta Robles a Prem Rawat

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:45 am el Martes, Abril 17, 2007

Para ver un extracto de la entrevista, Pincha aquí

Prisionero de las dudas

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:27 am el Martes, Abril 10, 2007

“¿Qué sucedería realmente si no estuviéramos a merced de las dudas?”
Prem Rawat-Maharaji

Comienzas a ser libre cuando dejas de ser un esclavo de las dudas. Muchas personas tienen una gran cantidad de dudas. ¿Por qué? ¿Dudas sobre qué? “¡Oh!, no sé que me sucederá mañana. ” Nadie lo sabe. Pero aparece un pensamiento muy claro: “Haz esto”, y luego surge otro que dice: “No, no, no. Tiene que ser así” .

¿Qué nos pertenece? ¿Qué es nuestro, verdaderamente? Con mucho ahínco nos aferramos a nuestras ideas sobre cómo son las cosas, sólo para ver como se desmoronan. Intentamos adaptarnos de nuevo. “Bien. Debería ser un poco más abierto. Está bien; lo intentaré la próxima vez.” Y nos aferramos a eso. Y luego viene otra serie de ideas y otra y otra más. Y, ¿nos consideramos libres? Eso es peor que estar preso. Un prisionero, por lo menos, sabe exactamente donde está la salida cuando es puesto en libertad. Sale por la puerta y dice: “No quiero volver a ver esta cárcel nunca más” , y se va.

Nos hemos convertido en el tipo de prisionero que mientras es escoltado deliberadamente a la salida de la prisión, mientras es sacado a empujones, no cesa de gritar: “¡No, no me echen!” . A la primera oportunidad que se nos presenta, damos media vuelta y regresamos corriendo. De regreso en la prisión, suplicamos, “por favor, enciérrenme; no me suelten.”

¿Qué sucedería realmente si llegáramos a ser libres? ¿Qué sucedería realmente si no estuviéramos a merced de las dudas? ¿Qué sucedería si no estuviéramos sometidos al sufrimiento? Y no es que dejáramos de estar expuestos al sufrimiento, sino que no estaríamos sometidos a él.

¿Qué sucedería si fuéramos libres, si entendiéramos, si camináramos con orgullo cada día? No orgullosos de nuestros logros, sino de estar vivos. ¿Qué sucedería si los seres humanos pudieran enorgullecerse de estar vivos?

¿Qué pasaría si el ser humano supiera que estar vivo tiene un significado, que la existencia tiene sentido, que no es una lucha sino que es real?

Prem Rawat-Maharaji

El espejo (extracto)

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 7:44 pm el Domingo, Abril 1, 2007

Empieza en tu vida dando los sencillos pasos de comprender. La gente dirá: “Sí, he escuchado lo que dijo, era bonito, pero no nos ha ofrecido nada concreto”. ¿Qué podría ofrecer? ¿Qué podría ofrecerte, si ya tienes todo lo que necesitas en tu interior? Lo único que podría darte… lo único, sería algo similar a lo que ocurre con una mujer muy guapa. ¿Qué puedes darle? Si es realmente preciosa lo único que puedes darle es un espejo: “Para que puedas ver lo que yo veo cada día, para que puedas verlo”. Creo que ese sería un cumplido muy romántico.

Y eso es lo que doy a la gente: un espejo. El Conocimiento es un espejo. ¿Qué se le puede dar a alguien que lo tiene todo? Todo. Y eso es real, es auténtico, es algo verdadero y, por su misma naturaleza, algo divino. Y, gracias a que existe, se da la más maravillosa sinfonía. Y, gracias a que existe, se da la obra más bella jamás escrita. Tú eres el intérprete y para ti se ha escrito el guión mas asombroso. El más increíble. Contiene amor, un toque de acción, una chispa de claridad, unas gotas de confusión, un guión sorprendente, escrito para ti. ¿Qué tal lo estás interpretando? ¿Hasta que punto te sabes tu papel? ¿Conoces bien la obra o tienes que usar al apuntador para recordártela ? Si no la conoces, necesitas al apuntador. ¿Cuántos de vosotros sabéis algo sobre ese apuntador que os va leyendo la vida?

Prem Rawat-Maharaji

Más allá del éxito

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:12 am el Viernes, Marzo 23, 2007

Todos juzgamos nuestro día, nuestro año y, naturalmente, nuestra vida, según lo que hemos logrado. A la pregunta “¿Ha sido hoy un buen día?”, contestaremos: “Conseguí esto, fui allí. He hecho esto, o lo otro, y sí, ha sido un buen día” o “No. He tenido problemas. Se me pinchó una rueda, el auto se averió, sucedió este problema, o este otro. Así que, no, no ha sido un buen día”.

¿Qué es lo realmente importante? ¿Es de verdad la rotura del auto lo que puede estropearnos el día? Estoy de acuerdo en que eso es una incomodidad. Pasan cosas en nuestras vidas y decimos: “¡Estoy acabado! ¡Estoy destrozado!”.

Quiero señalar que en vuestra vida está pasando algo que es más importante que la suma de todos vuestros logros y vuestros fracasos. ¿De qué se trata? Muy simple. Es el ir y venir de cada respiración. Ése es el mayor milagro que jamás podrás presenciar. Nunca habrá en tu vida un milagro mayor que el ir y venir de cada respiración. No te abandona en los momentos difíciles. Y es algo que nunca juzga. Cada respiración trae consigo la posibilidad de sentirse satisfecho. Cada aliento trae consigo la posibilidad de sentirse en paz.

Sé que todos tienen su propia idea de lo que es la paz. Cuando las personas oyen la palabra paz, piensan en la paz mundial, en que no haya más guerras. Contémplalo desde otro ángulo y entonces verás la verdadera paz. La paz es algo que se manifiesta en el interior de los seres humanos.

Os lo voy a explicar. He recibido correos electrónicos de personas del Líbano y de Israel que han sentido esa paz en su interior. ¿Y qué creéis que decían sus mensajes? “Gracias. Gracias por lo que nos has mostrado en nuestras vidas”. Les estaban bombardeando, pero incluso en medio de la guerra, tenían ese agradecimiento por la paz que sienten en su interior.

Eso de lo que hablo no son sólo palabras. No tengo nada nuevo que contar. Todo lo que digo, ya lo sabes. Tu corazón, tu ser, tu propio ser, te lo ha estado diciendo una y otra y otra vez: “Vive en paz. Siéntete satisfecho”. Estar satisfecho. Sentirse en paz. Comprender. Disfrutar de esta vida. No juzgues este viaje por los fracasos ni por los éxitos; considéralo como el más valioso de los regalos. Eso es lo que es: el regalo más valioso que se podría dar a un ser humano.

Y aquí está, lo tienes. Es la suma realizada de todos los deseos. Es todo lo que siempre has querido y siempre querrás. Ese lugar dentro de ti es donde no hay dudas ni preguntas, donde hay claridad y comprensión, donde hay una celebración de la vida y tú eres bienvenido. Se te invita a formar parte de la celebración de la existencia. Eres el único que puede ir ahí. Nadie más puede hacerlo; sólo tú. Está hecho para ti.

Todos nosotros podemos experimentar esa paz en nuestras vidas cada día; no mediante palabras, conceptos o ideas, sino de forma real. La paz de la que hablo es la que algunos han sentido incluso en medio de una lluvia de proyectiles.

No se trata de una religión, sigue la religión que quieras; se trata de encontrar ese lugar dentro de ti del que aún no has disfrutado. No estoy aquí para ofrecerte fórmulas. Yo puedo ponerte en contacto con la paz que hay en tu interior. Por muy imposible que parezca, está sucediendo justo ahora. En algún lugar del mundo, alguien se está poniendo en contacto con esa belleza que lleva dentro. Y no es de extrañar que cuando una persona siente la belleza interior lo primero que diga sea: “Gracias. Gracias por dejarme sentir paz dentro de mí”.

Prem Rawat-Maharaji

Una sonrisa auténtica

Archivado en: Desclasificados, Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 10:49 pm el Sábado, Marzo 10, 2007

Para que una sonrisa sea auténtica, algo tiene que estar bien por dentro. (Maharaji)

Hace poco vi un artículo en una revista en el que alguien había escrito: “La gente debería ser amable” ¿Qué hace que una persona sea amable?

Sería maravilloso si la gente fuera amable. Es una idea muy bonita, me gusta. ¿Pero qué hace que una persona sea amable? ¿Es tan simple como una sonrisa?

¿Le has dicho alguna vez a un niño que sonría? Hará cualquier cosa excepto mostrarte la sonrisa que buscas. Es como decirle a un niño pequeño: “Cierra los ojos y haz como si estuvieras durmiendo”. Es muy gracioso observarlo. Abren un ojo un poquito y parpadean; cualquier cosa menos ese sueño natural. Si le dices a un niño: “Haz como si estuvieras feliz”. Hará de todo excepto darte esa expresión que ves cuando realmente está feliz. No conseguirás que lo haga, y la razón es porque no puede. Cuando los niños tienen un motivo para sonreír lo hacen sin que nadie jamás se lo pida. Y seguirán sonriendo mientras tengan una razón para hacerlo, ni un segundo más ni un segundo menos. Y cuando tienen sueño, dormirán sin que tú les tengas que pedir que lo finjan. Sus ojos se cerrarán, sus párpados caerán suavemente, ni un momento antes ni un momento después.

Todo el mundo sabe que, para que una sonrisa sea auténtica, algo tiene que estar bien por dentro. Y para ser amable, algo tiene que estar bien por dentro, tiene que estar lleno. Lleno. No vacío, sino lleno. Entonces surge la amabilidad. Aparece, sin necesidad de pulsar un botón. Surge porque hay reconocimiento, hay comprensión, algo se ha conmovido. Y se dibuja una sonrisa porque algo se siente satisfecho.

¿Qué hace que una flor se abra en el desierto? Cuando se dan todas las condiciones necesarias para ello, la flor se abre. Lo mismo ocurre con la felicidad. No basta con congregar a la gente y decir: “seamos felices” .

Prem Rawat-Maharaji

La caja

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 8:00 am el Domingo, Febrero 25, 2007

Mientras exista esta caja, habrá algo dentro de ella.
La cuestión es: ¿qué?
– Prem Rawat-Maharaji

Me gustaría hablarte de algo muy simple: una caja. En esta caja hay una cerradura y se ha colocado algo dentro. Pero no es una caja común y corriente, es el cuerpo humano.

No hablo del exterior de la caja porque, por fuera, cada una es diferente. Unas son de plata y otras de oro. Algunas cajas han sido elaboradas por muchos artistas, mientras que otras no han sido talladas por nadie, son sólo madera en bruto. Pero no importa como sea el exterior. Lo que importa es lo que hay en el interior. No hablo de lo que vaya a ocurrirle a la caja, porque eso está sujeto a las leyes de la naturaleza. Un día fue creada y un día dejará de existir. Mientras exista la caja, habrá algo dentro de ella. La cuestión es: ¿qué? Porque, hasta ahora, nos hemos preocupado principalmente de lo que hay en el exterior de la caja; se habla mucho de cómo protegerla y decorarla.

Han ocurrido muchas cosas a causa de esta caja. Si no existiera, no habría ninguna necesidad de crear leyes, ni harían falta los países. Si no existiera, nadie sería rico y nadie sería pobre. Pero sí existe, y está cerrada con llave. Por eso la gente ha especulado: ¿qué habrá en la caja? Algunos dicen que hay diamantes y otros que no hay nada. Algunos dicen que la caja se abrirá en el cielo y será entonces cuando obtendremos lo que hay en su interior. Se ha puesto mucho empeño en tratar de abrir la caja. La gente ha rezado ante la cerradura y la ha cubierto de guirnaldas. Muchos han llegado con manojos de llaves, pensando: una de éstas seguro que sirve.

Para mí, esa cerradura es la ignorancia. Y lo que puede abrirla es algo que algunos han denominado el rey de todos los conocimientos. Ésta es la llave que doy a la gente para que abra su corazón, para que al abrir la cerradura de esa caja, descubra lo que reside en su interior, lo que reside en todo ser humano.

Prem Rawat-Maharaji

Carta de Prem Rawat

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 2:23 pm el Viernes, Febrero 23, 2007

Hay algo maravilloso que está sucediendo en cada ser humano. Dentro de cada persona hay una belleza suprema. Dentro de cada persona hay paz, hay alegría, hay un corazón que siente.

Yo ofrezco inspiración al recordarle a la gente lo bella que es la existencia; les recuerdo que la vida en sí misma es un regalo. Aliento a las personas a que abran las ventanas del entendimiento de modo que puedan alcanzar la plenitud. Veo a cada persona como un ser completo. Dentro de cada uno de nosotros brilla un sol radiante capaz de hacer desaparecer la oscuridad.

No propongo soluciones a los problemas del mundo, no las tengo. Lo que afirmo es que dentro de cada individuo existe un lugar donde se puede encontrar paz. Este es un mensaje que, en mi opinión, se necesita desesperadamente en este mundo.

Mi mensaje no es nuevo ni antiguo, es intemporal. La paz, la satisfacción que buscamos, está dentro —lo estaba, lo está y siempre lo estará—. Ahora es el momento de dirigirse hacia adentro. Más que meras palabras, lo que ofrezco es el Conocimiento, una manera práctica de sentir la satisfacción que ya reside en nuestro interior.

Lo que ofrezco es un regalo de un ser a otro, y mi intención es poner esta posibilidad al alcance de todos. Es más, estoy dispuesto a ayudar en todo lo que pueda a quienes deseen profundizar en ella.

Prem Rawat-Maharaji

¿Podemos comprender esa voz?

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:05 am el Martes, Febrero 13, 2007

“Sin palabras, el corazón lo dice todo. No necesita pronunciar ni una sola palabra”. Prem Rawat-Maharaji

Un ser humano es la unión de dos elementos: uno finito y otro infinito. En él lo mortal y lo inmortal se han unido, lo indestructible y lo destructible se han encontrado. Lo infinito se ha alojado en lo finito.

Lo mortal respira, piensa, ve y tiene un latido propio. Pero un día estos dos elementos volverán a separarse: lo infinito, que no tiene un lugar a donde ir, permanecerá en todas partes; lo finito volverá a los elementos de los cuales se originó.

¿Y por qué es esto tan especial? Es la posibilidad de conocer aquello que fue colocado en tu interior. ¿Te das cuenta del tesoro que posees? Piensas que has visto el mundo, sin embargo, aún no te has visto a ti mismo y eso es mucho más maravilloso, muchísimo más.

¿Crees que has escuchado buena música? Todavía no te has escuchado a ti mismo. Cuando te oyes a ti mismo, todo lo demás languidece. ¿Crees que has sentido muchas cosas? Aún te falta sentirte en tu interior. No existe sentimiento comparable al que habita en el interior del ser humano.

¿Eres capaz de comprender lo sencillo que es ir hacia tu interior? ¿Eres capaz de entender no sólo la voz del pensamiento sino también la del corazón? Hemos escuchado tanto a la mente… pero ¿has escuchado al corazón? ¿Has escuchado lo que tú quieres decir? ¿Te has escuchado a ti mismo, en silencio?

¿Cómo lo sabrás? Dejando que sea tu corazón quien juzgue. Aprende el lenguaje del corazón. Sin palabras, el corazón lo dice todo. No necesita pronunciar ni una sola palabra. Sin credenciales, el corazón puede demostrarte su valía. Siempre lo ha hecho, siempre ha estado allí para ti, y siempre ha tenido razón, nunca te ha llevado por mal camino, jamás. Ni siquiera una vez.

Es en tu interior donde puedes hacer la peregrinación más maravillosa. El lugar más sagrado de todos reside en tu interior, el lugar más real está dentro de ti.

Prem Rawat-Maharaji

« Entradas anterioresEntradas siguientes »