En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

La especialidad humana

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:36 am el Viernes, Febrero 9, 2007

Hay mucha gente muy ocupada en tratar de averiguar lo que es bueno y lo que es malo. Alguien dijo una vez que todos los seres lo saben ya. Una mosca sabe qué es bueno para ella. Cuando siente acercarse el matamoscas, se escapa. No se queda ahí diciendo: “¿Qué es lo que realmente va a hacer este tipo? Seguro que falla”. No, sale volando. Si un pájaro se siente amenazado, no se pone a leer un libro para saber qué probabilidades hay estadísticamente de que esa persona le haga daño, ni a calcular cómo están los planetas ese día. Simplemente se va volando.

Siempre ha existido la idea de que el ser humano es superior. No sé qué decir. Cuando ves el estado de la humanidad, con tantas guerras, tantos problemas por nimiedades, tantas opiniones. Hoy en día hay mucha más gente culta que antes, pero tenemos más guerras que nunca. También se produce más comida, sin embargo hay más personas hambrientas. Hay más comunicación; la palabra “paz” se pronuncia mucho más ahora, pero hay menos paz sobre la Tierra. Parece que de alguna manera estamos olvidando nuestra verdadera naturaleza.

¿Cuál es tu especialidad? ¿Qué es lo que te diferencia? La forma en que yo lo veo es que en nuestras vidas nos hemos convertido en una extraña especie de resuelve-problemas. Pondré un ejemplo: imagínate una casa y fuera de ella, un árbol. El árbol toca la casa, las hormigas trepan por él y desde ahí entran en la casa. De repente, está toda llena de hormigas, y hay un montón de comida por todas partes para que puedan comérsela.

Lógicamente, uno pensaría: “Basta con podar las ramas para que las hormigas no tengan acceso a la casa”. Pero la forma en que un ser humano actuaría en realidad no es ésa. Lo que hará es salir a comprar cajitas de veneno. Dirá: “Fabriquemos detectores de hormigas electrónicos y repelentes ultrasónicos. Vamos a ver qué espectro de la luz no les gusta a las hormigas y a inventar un robot volador que las mate. Lancemos un tipo de alimento que nosotros podamos comer pero que haga que las hormigas mueran cuando coman las células exfoliadas de nuestra piel”. Esto puede sonar divertido, pero es así como el mundo enfoca el problema.

De pronto tienes cientos de miles de personas yendo cada una en su propia dirección intentando descubrir cómo deshacerse de las hormigas. Entonces alguien dice: “¿Por qué no podáis esas ramas, nada más?”. ¿Y qué es lo que le contestan?: “Estás loco. Eso es demasiado simplista. ¡Estás impidiendo el progreso de la humanidad! ¡Ésta es nuestra oportunidad de estar en la vanguardia de la industria de destrucción de hormigas!”. Suena gracioso, pero es triste.

Poda las ramas en tu vida para que pueda suceder lo que realmente quieres. Si estás buscando la paz, ésa es una posibilidad.

Estamos aquí por un tiempo limitado. Venir y marcharse es algo que tiene que sucederle a cada persona. Si has encontrado la paz en tu vida, puedes estar en un lugar desde el que disfrutas de cada día, de cada momento. Esto es lo que te diferencia de estar simplemente atrapado en las tareas cotidianas. Puedes sentir lo que de verdad es estar vivo.

Prem Rawat-Maharaji

Abrir la cortina

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:49 am el Lunes, Febrero 5, 2007

El Conocimiento de uno mismo consiste en abrir una cortina. Es como una operación de cataratas que pudo haber sido complicada en otra época, pero hoy no resulta difícil y te devuelve la vista.

Para aceptar el regalo del Conocimiento tienes que volverte sencillo. Habrás dado el primer paso cuando consigas verlo desde una perspectiva muy simple. Y ese primer paso consiste en reconocer que dentro de ti hay silencio, un silencio que no es, de hecho, silencioso; que al quedarte completamente quieto, no estás inmóvil; que al eliminar todas las barreras que tienes delante, comienzas a sentirte libre.

Si le hablas de volar libre por el cielo a un pájaro que ha nacido y se ha criado en una jaula, le resultará totalmente ajeno. Si en cambio le hablas de mejores barrotes, te entenderá, o si te pasas el día hablándole de una jaula mejor, el pájaro dirá: “Sí, puedo imaginármela” Pero, ¿qué es eso de volar en libertad sin estar enjaulado? Después de todo, la jaula tiene sus ventajas, ¿no es así? Porque el dueño viene y te da de comer. Pero, ¿es eso una ventaja?
Si le hablas de jaulas a un pájaro que ha estado volando en libertad, será una conversación muy diferente: “No, no quiero vivir en una jaula, ¡qué dices!” .

Reconoce la libertad que hay en tu interior, el amor que hay dentro de ti. Reconoce ese sentimiento que es tan tuyo que nadie puede quitártelo. Existe una dicha innata a cada ser humano, sea quien sea, un don que se nos ha dado a todos, una divinidad que reside en cada uno de nuestros corazones. Y no tenemos que crear templos para esta divinidad pues no vive en un templo, no puede, esta divinidad insiste en vivir en el corazón de los seres humanos.

La divinidad que más me importa es la que vive en mi interior, y es ésa la que quiero experimentar, es ésa la que quiero sentir, y el Conocimiento de mí mismo me permite sentirla.

Prem Rawat-Maharaji

Una danza maravillosa

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:32 am el Sábado, Enero 27, 2007

“Cuando comprenda cómo es la danza que está teniendo lugar en mi interior, sabré que no es necesario mejorarla.” Prem Rawat-Maharaji

¿Hay algo más? ¿Qué más puede haber? ¿Qué podría desear alguien que está totalmente satisfecho? Si deseara algo más, dejaría de estarlo.

El Creador nos ha hecho a ti y a mí, y ha creado tantas cosas magníficas… Existe la dicha y el sufrimiento, la vida y la muerte, el bien y el mal, el día y la noche, la arena y el mar.

Piensa en la arena y el mar. El agua es muy poderosa, puede crear desfiladeros como el Gran Cañón del Colorado; y a la vez, esa agua increíblemente poderosa, sin bramidos pero golpeando el litoral, es capaz de coexistir con la arena. Y aunque el agua poderosa y la arena son dos cosas opuestas, ni el agua daña a la arena ni la arena al agua.

Bailan una danza tan maravillosa que, por un momento, la una se convierte en la otra. Cada una sabe cuándo dar y cuándo tomar y existen siendo ambas diametralmente opuestas, una tan delicada y la otra tan fuerte. La ola y la arena han estado juntas en el mismo lugar durante millones de años porque saben bailar juntas. Saben hacerlo. Si la danza se detuviera vendrían los problemas, como una casa en la playa y una ola enorme. Cuando viene la ola destroza la casa porque no saben bailar juntas.

La existencia de esta danza no puede mejorarse, es perfecta. Cuando comprenda cómo es la danza que está teniendo lugar en mi interior, sabré que no es necesario mejorarla.

Noticias

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:44 am el Miércoles, Enero 24, 2007

Monzón(Huesca) prepara la conmemoración del Día de la Paz

Dominar el arte de la supervivencia

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:44 am el Jueves, Enero 18, 2007

“Lo que tienes es la oportunidad del aliento que entra en ti: has de ser un oportunista.” Prem Rawat-Maharaji

Todo lo que ves en un desierto ha tenido que adaptarse para aprovechar cada una de las oportunidades que se le hayan presentado en su camino. Cada elemento vivo ¿con su esfuerzo, sin preguntas? se ha hecho un experto en el arte de la supervivencia, lo ha dominado.

Los seres que viven en zonas forestales pueden permitirse el lujo de contar con los cambios de estación. Es cierto que a veces llega una estación mala y ocasiona un desastre; pero, en general, pueden contar con lo que cada estación aporta. En el desierto, sin embargo, cada elemento llega a convertirse en un maestro de la supervivencia.

Tú te puedes plantear la vida de dos modos diferentes. Puedes decir: “Soy como ese gran bosque exuberante. Sé cuándo va a llover. Puedo estar seguro de que las estaciones cambiarán a su debido tiempo y de que me traerán lo que necesito. Todo va bien” O puedes elegir ver la realidad: que no puedes confiar en eso. Lo que tienes es cada día. Lo que tienes es la oportunidad del aliento que entra en ti, y has de ser un oportunista. Debes convertirte en un maestro de la supervivencia; aprovechar cada gota de lluvia que
encuentres en tu camino, cada oportunidad que se te dé.

La llegada de la lluvia es un acontecimiento muy simple. Con sus truenos, las nubes anuncian su presencia a todos aquellos que buscan agua. La tierra está reseca, y quienes han estado esperando las lluvias oyen ese estruendo, y saben lo que significa. Las nubes se acercan trayendo consigo esa agua simple, pura y simple.

Y según van avanzando, tronando, anunciando su presencia, van repartiendo este maravilloso regalo. Entonces, cuando comienza a llover, lo que está seco absorbe el agua, se empapa; aquello que ha estado esperando despierta. Sin filosofías. En el desierto hay semillas enterradas bajo la arena, esperando no importa cuánto tiempo. Esperan y esperan. Y, cuando la lluvia llega, despiertan. Brotan y ahí están. Un milagro, una transformación. ¿Por qué?

Esa semilla sobrevive por una razón: se ha adaptado para sacar el máximo partido de la oportunidad que se le presenta, eso es todo. Llueve y la semilla dice: “Allá voy”; y no: “Bueno, todavía estamos en septiembre; si espero hasta octubre, lloverá más” . Eso es lo que haríamos nosotros, pero no la semilla; no se lo puede permitir. Su supervivencia depende de aceptar y aprovechar al máximo esa oportunidad. La semilla reconoce esa oportunidad, la comprende y se beneficia de ella. ¿Lo hacemos así nosotros?

Una historia personal

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:35 am el Miércoles, Enero 10, 2007

Cada uno de nosotros lleva consigo su historia personal, su propia historia. No está escrita en un diario ni en ningún otro sitio pero la conocemos. Tiene partes increíbles, partes buenas y malas, y partes que nunca nadie sabrá. Jamás será publicada ni impresa.

Es una historia llena de tantos cambios: drama, alegría, tristeza, risa, claridad, confusión, entendimiento, malentendidos. Sin embargo, nos queda la pregunta: ¿tendrá un desenlace? ¿Se ha reservado una página de este libro para el desenlace? ¿Existe un espacio donde, de alguna manera, se eliminan todos los malentendidos y se introduce la claridad? ¿Se trata de una guerra que continúa indefinidamente? ¿Hay un vencedor o todos mueren asesinados y ahí acaba?

¿Hay un héroe en esta historia? Estoy hablando de tu historia personal, no de la historia del mundo. Hace poco conté un cuento sobre un hombre que creía que el agua que le daban venía de un río. Piénsalo. ¿No es natural esa suposición? ¿No te resultaría fácil hacer una suposición así? ¿Acaso no lo haces?

Cuando reflexionas sobre la historia de tu vida, ¿qué es lo que das por supuesto? Es una pregunta muy interesante. Cuando escuchas la palabra Dios, ¿puedes separarla de todo lo que te han dicho de Dios? Cuando escuchas la palabra disfrutar, ¿qué suposiciones haces? ¿Qué entiendes tú por disfrutar de la vida?

¿Has comprendido que muchos conceptos pueden ser extremadamente erróneos? Cuando te pregunto si habrá una conclusión para esta historia, si todo se va a resolver o si continuará siendo un caos, ¿cómo te imaginas el desenlace? ¿Cómo visualizas ese final?

Prem Rawat-Maharaji

Noticias de Prem Rawat-Maharaji

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:29 pm el Jueves, Enero 4, 2007

Prem Rawat nominado para el Premio Tipperary 2006

Canal 9 TV emitirá conferencias de Prem Rawat

Prem Rawat en la ONU de Nueva Zelanda

Cambia sin cambiar

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:56 am el Miércoles, Enero 3, 2007

Todo en tu vida cambiará: tu aspecto, tus habilidades, tu familia, tu trabajo, tu casa, tus mascotas… el mundo entero a tu alrededor cambiará. Sólo hay una cosa que nunca lo hará: el ir y venir de este dulce aliento. Mientras seas consciente, podrás gozar del privilegio que supone el que este asombroso milagro esté sucediendo en tu vida.

Nos tomamos muchas molestias para que las cosas no cambien en nuestras vidas. Creemos que estamos abiertos a los cambios, pero eso sólo es así en tanto en cuanto se ajusten a lo que nosotros deseamos. Nadie se siente encantado porque se pinche el neumático de su vehículo. No exclamamos: “¡Sí! Un cambio en mi vida. He tenido un pinchazo” . No. Hacemos todo lo posible por mantener las cosas como están. Queremos capturar, detener, parar, preservar, así somos nosotros. El cambio significa incertidumbre y la incertidumbre no nos sienta nada bien. Así somos. Así es.

Pero el aliento es lo único que cambia… sin cambiar. Es el columpio que se mueve sin ir a ninguna parte, porque va y viene, viene y va, va y viene, viene y va… Y en su ritmo hay una dulzura, hay una certeza, hay una belleza, una dicha. Cambia sin cambiar. Es la inmortalidad que los mortales pueden alcanzar. Es la divinidad que cualquiera puede sentir y tocar. No hace falta que seas un santo. El día que aceptas la divinidad de esta vida en el corazón, es el día en que te conviertes en un santo dentro de ti. Dentro de ti. Ése es el día en el que se levantan todas las barreras que nos separaban de ese hermoso infinito. Y en este periodo limitado de vida, en este espacio tan corto de tiempo, en este tiempo en el que todo sigue cambiando y cambiando y cambiando, tú has encontrado eso que no cambia.

Un grano de arena

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:50 am el Martes, Diciembre 12, 2006

“Un ser humano, comparado con este universo, es más pequeño que un grano de arena”. Prem Rawat-Maharaji

Ayer fui a dar una vuelta con el coche a través de calles bulliciosas y lugares llenos de ruido. Luego, cuando regresé, estuve contemplando el mar. Este mar increíblemente tranquilo, y el ir y venir de sus olas sobre la playa. ¿Cuántas veces lo habré visto? Las olas yendo y viniendo, yendo y viniendo, yendo y viniendo.

Y, sin embargo, detenerme por un momento, mirar esas olas, e intentar comprender el mensaje que el mar tiene para mí. Con el ir y venir de las olas suceden tantas cosas. En apariencia puede parecer que no ocurre nada excepto ese sencillo oleaje. Y tal vez la gente lo contemple y diga: “Qué olas tan bonitas, me gustaría estar bailando entre ellas” .

Pero esas olas tienen un significado, están diciéndonos algo. Con el ir y venir de las olas en la playa, un granito de arena es trasladado de un lugar a otro; es revolcado y abandonado; mojado y secado de nuevo. Transformaciones. En la frontera en la que las dos se encuentran – la tierra, sólida y el agua, líquida– se producen transformaciones constantemente.

Del mismo modo, también nuestras vidas experimentan cambios. Las cosas cambian, nos guste o no. En general no nos gusta. En general no queremos que las cosas cambien. Intentamos conservarlas. ¡Qué lucha!

¡Qué enorme lucha! Un ser humano, comparado con este universo, es más pequeño que un grano de arena. Un grano de arena se planta allí en medio y exclama: “Lucharé. Lucharé contra el tiempo. Lucharé contra todo con tal de no cambiar, con tal de conservar mis momentos” . Pero ese océano, con bastante poca consideración hacia el grano de arena, sigue yendo y viniendo. Y el proceso de transformación continúa. Así de sencillo.

Prem Rawat-Maharaji

No puede ser una teoría

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:29 am el Lunes, Diciembre 4, 2006

“Puedes prescindir del vaso, pero no del agua.”Prem Rawat-Maharaji

Intentamos escapar de la muerte, ¿no es así? Tomamos vitaminas, hacemos ejercicio, vamos al templo y rogamos: “Por favor, dame una larga vida”. Nos hacemos sugerencias unos a otros y nos enviamos tarjetas y nos expresamos nuestros buenos deseos: que vivas muchos años. A veces, esa pasión por vivir una larga vida puede hacerte totalmente desdichado. Pero, no importa, pensamos, viviré muchos años.

¿Pero podrás evadir la muerte? No, no puedes. No puedes huir de tu propia espalda, ¿verdad? ¿Hasta dónde crees que tendrías que llegar para lograrlo? Dondequiera que vayas tu espalda te acompaña. Todo aquello de lo que intentamos escapar ya nos ha atrapado. Ya está aquí, en nuestros genes, en nuestras células. Cada una de las células de nuestro cuerpo sabe que tenemos que irnos, todas ellas tienen esa información. Ese es su diseño genético, todo está codificado, no se puede hacer nada al respecto.

Siendo así, ¿qué queda entonces que sea importante para nosotros? ¿Vamos a hacer las mismas preguntas de siempre? ¿Vamos a tratar de comprender qué es la luz? Intentar entender qué es la iluminación es un asunto verdaderamente complicado. Lees un libro, lees otro, escuchas una conferencia tras otra y todo es cada vez más confuso, más y más confuso.

¿Qué consejo darías a alguien que quiere viajar por el desierto con un vaso sólo, sin agua? ¿Qué le recomendarías? “Oye, no te lleves el vaso, lleva agua. Puedes prescindir del vaso pero no del agua.” Y él responde: “Ni hablar, toda mi vida he bebido agua en este vaso así que me lo llevaré y cuando tenga sed lo utilizaré”. No es una decisión inteligente porque lo que importa no es el vaso; lo importante es el agua que contiene. Pero se nos olvida. La realidad ha de manifestarse en la vida de una persona, no puede ser sólo una teoría.

Prem Rawat-Maharaji

La veleta

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:54 am el Martes, Noviembre 28, 2006

“En este mundo de constante agitación y cambio, existe una voz dentro de cada ser humano.” Prem Rawat-Maharaji

Este mundo está lleno de dualidad, de altibajos, de cosas correctas e incorrectas. Realmente, hasta cierto punto, intentar vivir en él se convierte en un juego de supervivencia. Miras algo y, veas lo que veas, momentos después ya no es lo mismo, es diferente. Todo cambia de una forma increíble, no hay una sola cosa de la que puedas decir que es real.

Y, en este mundo de constante agitación y cambio, existe una voz, existe un sentimiento dentro de cada ser humano. No importa de quién se trate, lo que haga o por lo que haya pasado en su vida; hay un sentimiento, una dulce y persistente voz interior. Hay que reconocer que su persistencia es maravillosa ya que, en este mundo inconstante, se ha mantenido muy firme. Y esa voz expresa un sentimiento, una dirección, nos llama.

La veleta en lo alto de una granja señala la dirección del viento de dondequiera que sople. A veces la flecha se mueve muy lentamente, como si tuviera una relación con el viento. Ha sido diseñada de tal modo, que siempre señala en la dirección del viento, sin importar de donde sople.

¿Estoy acaso señalando algo demasiado obvio? Fíjate en la vida, en tu propia vida: ¿cuántas veces te has encontrado en situaciones en las que creías saber lo que ocurría? Fuera positivo o negativo, bueno o malo, no importa. “Ya está, lo he conseguido, ya lo he encontrado.” Y cuando te quieres dar cuenta, ha seguido su propio camino, y ya no es como antes.

En mi vida y en la tuya existe algo que siempre señala el camino, a pesar de que pongamos más fe en nuestra situación transitoria. Creemos que esa situación pasajera es lo realmente verdadero y nos olvidamos de la más constante, de la más hermosa de las situaciones que está ocurriendo en nuestro interior. Eso es lo real, no el cambio.

Prem Rawat-Maharaji

Las Llaves, paso a paso

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 12:25 am el Domingo, Noviembre 26, 2006

Prem Rawat-Maharaji trae un extraordinario mensaje de esperanza y paz. “Lo que estás buscando”, dice, “está dentro de ti.
Tu verdad, tu paz, están dentro de ti, y yo puedo ayudarte a descubrirlas.”

En su mensaje hay más que palabras. Maharaji ofrece un método práctico para poder experimentar la paz que está en nuestro interior, mediante cuatro técnicas sencillas. Para quienes desean prepararse para aprender estas técnicas, Maharaji ha producido una serie de DVDs que denomina, Las Llaves

NADA MAS HERMOSO

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:15 pm el Miércoles, Noviembre 22, 2006

Ha caido esto hoy en mis manos y aunque un poquito largo, no me resisto a publicarlo

Cuando hablo de la paz, mucha gente dice: “Sí, el mundo la necesita”. Pero es justamente lo contrario. El mundo no la necesita, quien la necesita eres tú.

Prem Rawat-Maharaji

Cuando hablo, hablo desde el corazón. No me preparo las charlas. Así que me asombré tanto como cualquiera cuando dije esto… cuando salió de mi boca. Y es verdad, y lo he estado pensando. Mira, he asistido a muchas veladas sociales, he visto a personas con ropa muy cara, y a muchas personas hermosas. Pero cuando un ser humano se viste de paz, es cuando más guapo está, más hermoso. No hay nada más hermoso que un ser humano engalanado de paz. Es lo máximo, lo supremo, la paz, la alegría, la serenidad, la comprensión, la sencillez. Todos estos atributos que buscamos por separado, se encuentran en una sola cosa. Cuando la paz llega a este corazón, le sigue la serenidad. Viene en abundancia. El amor llega descontrolado, te inunda. La alegría no se puede contener, derriba las puertas. Porque algo es como debe ser. Eso es la paz.

Hecho para algo

La gente aprende historia. Se ponen a excavar, y muchas veces encuentran una vasija, una vasija de arcilla, rota en pedazos. La toman y unen los pedazos. Aunque le faltan trocitos, la recomponen y la colocan en un museo con un cartel debajo que dice:
“Esta pieza es de tal año antes de Cristo, pertenece a tal civilización y observen las hermosas marcas que tiene”, ¿No es bonita?. Existió una civilización de verdad en esa época, porque hicieron estas vasijas.
Te pregunto:
¿Para qué se hizo esa vasija, en aquel entonces? Muy sencillo. Fue creada para contener algo. Para eso fue creada. Alguien la hizo, tomó la arcilla, la hizo y dijo: “¿Sabes? Queda un poco sosa, le echaré un poco de pintura,” y la pintó. Pero la pintura no era su característica principal.

El artista no dijo: “¿sabes qué? Seamos modernos. En lugar de usar lienzos, usaremos vasijas de arcilla y pintaremos sobre ellas”. No, la gente necesitaba meter ahí arroz, o trigo, o agua, o aceite, y alguien las vendía en la calle. “Acérquese, compre esto.” Pero nadie vino a decirle: “Esta es una obra de arte maravillosa.” No.
Probablemente dijo: ¿a cuánto la vende? Y le contestaría: “A diez, o lo que fuera”. “Es demasiado. Más barato.” O quizá: “¿Cuántos vasos de leche tiene usted? Se la cambio por leche, o por abejas, o por oro, o por trigo.”
Y probablemente otro le dijo: “Ah, bueno. Puedo meter el trigo en ella. La que tengo se está haciendo vieja. Puedo poner el trigo ahí dentro. Y para eso fue hecha.” El hombre se la llevó a su casa, o la mujer, o quien fuera , colocó el trigo dentro, la puso allí, y penso : ” ¡Qué bien queda!”

Y con el tiempo, las civilizaciones desaparecen.
La vasija quedó enterrada en alguna parte, rota. Alguien la encontró. Una vasija antigua. No tiene nada de malo exponerla en un museo, pero no está cumpliendo la función, para la cual fue creada. No hay problema, la puedes poner en un museo, hacerle fotos. Puedes hacer con ella lo que quieras. Pero el día que el hombre tomó la arcilla, la amasó, e hizo esta vasija, la convirtió en una vasija, fue por una sola razón.

¿Por qué doy este ejemplo?
Porque pasa lo mismo con nosotros. Estamos hechos para algo. Y podemos hacer cualquier otra cosa si queremos. Podemos escalar montañas, sí, claro. Podemos ir al fondo del océano, sí, claro. Podemos ir a Marte, sí, y a la Luna, también. Podemos meternos en una cueva muy profunda, sí, por supuesto. Pero, ¿para qué fue creado este recipiente? ¿Qué es lo apropiado, lo que corresponde a este recipiente? Lo diré. Ya que he hecho la pregunta, lo diré: La paz. Eso quedaría muy bien en este recipiente. La paz quedaría de maravilla. La serenidad, espléndida. ¿La gratitud? Fantástica.

Lo más significativo

La paz está dentro de ti. Siempre lo ha estado, y siempre lo estará. ¿Y sabes qué es lo curioso de esa afirmación? Eso lo sabes. Así que no te voy a decir qué es lo que siempre has querido hacer. Puedes sacar tus propias conclusiones. Pero no es casualidad que la satisfacción te haga sentir bien. No es casualidad que la paz te haga sentirte bien. No es casualidad que la alegría te haga sentirte bien, no es casualidad que la tranquilidad te haga sentirte bien. No es casualidad que la serenidad te haga sentirte bien. No es casualidad. Y entre todo lo que buscamos, entre todo lo que investigaremos en nuestras vidas, entre todo lo que trataremos de conquistar, entre todo lo que intentaremos comprender, ¿qué será lo más significativo para nosotros? Lo diré de otra manera. ¿Qué será lo más significativo para mí? No para mi sociedad, ni para mi país, ni para un grupo de personas que comparten las mismas creencias que yo. Sino para mí, para mí. Esta existencia a la que el aliento llega, hablo de este recipiente, no de aquél, ni aquél otro, ni el de más allá. Hablo de este. Esto es un recipiente, amigos míos. Y lo que coloquemos dentro de él es muy importante, es determinante.

Cumplir un propósito

Porque este recipiente fue creado para contener una sola cosa. Y cuando la contiene, cumple su propósito. Queda bien. Tiene un aspecto precioso, un aspecto divino, porque dentro de él hay paz. Entonces es cuando estarás guapísimo. Todos lo intentamos. Esta mañana he dudado: “¿Me afeito o no? Quizá debería esperar hasta justo antes del evento. O bueno, no sé lo que va a pasar, me afeitaré ahora.” Y nos ponemos la espuma, tomamos la cuchilla de afeitar… tenemos espejos para poder mirarnos:
“Sí, me veo bien, tengo buen aspecto.” Y hacemos de todo para estar presentables. Pero te diré que estarás presentable de verdad cuando tu corazón se llene de paz. Cuando se llene de amor, tendrás muy buen aspecto. Con el corazón lleno de alegría, tendrás un aspecto divino. Divino. Porque todo eso te sienta bien, te favorece. La confusión no. La tristeza no te sienta bien. La ira tampoco. El color no te va, no te va. La tristeza, tampoco. Muy poco atractiva.

La paz te queda bien

No hay nada más bello en este mundo que una persona en paz. Así es. Y trasciende todas las barreras que conocemos. No tiene nada que ver con la edad, ni con los cosméticos ni con los rasgo físicos. Y créeme, la paz no es como te la imaginas. Alguien vestido de color azafrán, con una sonrisa, el cabello largo, y que no habla. No, no, no. Eso no es estar en paz. Eso es meramente imitar la paz. Porque cuando estás en paz… puede que te estés riendo, como un niño, y estés sintiéndote en paz. Aunque te estén cayendo lágrimas por las mejillas, es posible estar en paz. Sonrías o no sonrías, es posible estar en paz. Se trata del efecto que te causa a ti. La paz te queda muy bien, la tristeza no. La tristeza no te favorece, no. Te queda fatal, de hecho. ¿La ira? Lo desaliña todo. ¿El descontento? No. ¿La confusión? Se te ve desfigurado. Pero en paz, estás guapísimo, guapísimo.

¿Por qué? Nadie lo podrá entender, pero estás muy guapo. Imagínate cuánto dinero podrías haberte ahorrado en cosméticos, cuchillas de afeitar y todo eso, si hubieras sabido esto hace mucho tiempo. Que la paz te sienta bien. Porque así eres tú. Así eres. Esa es tu naturaleza. Y tienes que entenderlo. Un recipiente adquiere una belleza y un valor extraordinarios, cuando está cumpliendo su función. Pondré un ejemplo muy simple: una taza de té. Las hay muy bonitas. Las he visto. ¿Pero cuándo están más bonitas, más preciosas? Adivina. Cuando tienen té dentro. Les queda muy bien. Hay vasos magníficos. Existen esos vasos maravillosos, tallados, muy bonitos. Pero un vaso vacío, es un vaso vacío. Sin embargo si lo llenas con algún líquido, queda precioso, precioso.

En La India, hay unas vasijas de arcilla que se llaman “surey” (palabra india). Se hacen con una técnica muy buena. Muy natural y sencilla. Es de arcilla porosa, con agujeros diminutos, microscópicos. Al llenarla de agua, inmediatamente, por la acción capilar, el agua emerge a la superficie. Y cuando te encuentras en un lugar caluroso y árido, cuando más necesitas agua, agua fresca, la acción capilar hace que el agua llegue a la superficie, y comience a evaporarse. Al evaporarse, la temperatura comienza a bajar, poco a poco . Y Se va refrescando más y más. Pero la vasija sólo adquiere este color cuando está mojada, no cuando está seca o vacía. Cuando tiene agua dentro, puedes observar cómo evoluciona, cómo cambia de color y se transforma.

Mejor que un amanecer

Cuando digo que la paz te queda bien, lo digo en serio. Ni siquiera sabrás lo que es la belleza, hasta que hayas visto a una persona en paz. Cuando ves a una persona en paz, es espectacular. Es mejor que un atardecer, mejor que un amanecer. Es mejor que el color turquesa del agua, mejor que una playa de arenas blancas. Es mejor que todo lo que hayas visto, porque el ser humano en paz es lo más hermoso que hay. Punto. Así que para un mundo que se muere por estar guapo, ¿qué otro beneficio puedo mencionar? “Estarás, fenomenal, siempre joven.”

En plena floración

La paz, cuando llega a tu corazón – cuando te envuelve, tienes buen aspecto.
Tienes muy buen aspecto cuando estás en paz. Muy, muy bueno, desde luego, porque eso es lo que deberías llevar puesto siempre. Te transformas… te abres, te desdoblas. Como una flor en plena floración. ¿Has visto una flor en plena floración? Es muy bonita, es bella, muy bella. No lo olvides. No lo olvides

Puedes abrazarla

Que te digan que “la paz te queda bien” es un buen mensaje. El que alguien sea capaz de decirte: “Y yo puedo llevarte a esa paz” es un mensaje buenísimo. Es un mensaje excelente. Que te digan: busca, busca la alegría, es un mensaje sabio. Pero el que puedan mostrarte dónde reside la alegría, es un mensaje increíble. Que te puedan decir: “Sí, está dentro de ti, y puedes ponerte en contacto con ella. Tú también puedes sentir serenidad en tu vida. Tú también puedes sentirla.” No, no sólo sentirla, sino bailar con ella, adorarla, abrazarla. Esa es la posibilidad que está al alcance de cada uno de nosotros.

No se trata de mis sueños

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 7:15 am el Domingo, Noviembre 19, 2006

Muchas personas ponen su meta lejos de sí mismas: está ahí fuera, en alguna parte; tengo que conseguirlo.

No está ahí fuera, nunca lo estuvo, está en el interior, donde reside tu paz, donde mora tu tranquilidad, donde te sientes completo. Tu destino no está en alguna parte en el exterior, ni perdido o atrapado en la infinidad de barreras que colocamos frente a nosotros. Está en el interior, esperando ser tocado, sentido, abrazado.

Yo no soy mis problemas ni mis deseos, no soy mis sueños ni mis ideales, ni soy tampoco lo que puedo pensar o como quiero ser, o lo que considero bueno o malo, o lo que considero agradable. Ocurren muchas cosas en mi vida pero yo soy algo distinto. Tú eres algo distinto.

Hay tántos elementos que se unen para que esa sencilla magia de la existencia se manifieste. Si lo ves a la luz de su sencillez es tan hermoso, se llama vida, se llama existencia. Tenemos un cuerpo, una mente, un corazón y también tenemos el tiempo, así de sencillo, ni más ni menos, y en la misma proporción para cada ser humano.

¿Y qué hacemos entonces?, entramos ahí alegremente intentando hacer nuestra propia sopa. Tratamos de crear nuestros propios platos porque creemos que sabemos hacerlo. Nunca nos cuestionamos lo que sabemos, sencillamente sabemos más o menos lo que sabemos y sostenemos que eso es cierto. Nunca nos preguntamos, nunca nos detenemos a preguntarnos: “Un momento, ¿qué estoy haciendo con esta vida? ¿Qué estoy haciendo para lograr que la plenitud sea una posibilidad?”. Es tan fácil quedarse atrapado en todo lo que uno hace y perder de vista lo que uno es: la existencia, tú mismo. Lo más importante es ser fiel a eso en tu vida. Para empezar puedes serle fiel, es lo único a lo que puedes ser fiel y no a todos los sueños e ideales que te fabricas

Prem Rawat-Maharaji

La dis-atracción

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 8:43 am el Sábado, Noviembre 11, 2006

Piensa en un niño que está en un gran museo o en un parque de
diversiones. La prioridad del niño es agarrarse al dedo o a la
mano de su padre. Es lo que el niño quiere realmente porque sabe
que es importante. Es lo que el niño ama, lo que desea.
Pero hay tantas distracciones: los colores, los globos, los
aparatos, la gente. El niño mira todo eso y se distrae. Es una
palabra curiosa, distraerse. ¿Qué es lo que realmente atrae al niño?
Le atrae aquello que puede darle seguridad, que puede hacerle
sentir que todo está bien en su vida. Eso es precisamente lo que le
hace querer agarrarse a ese dedo, a esa mano. Ésa es la conexión. Y
se podría decir que cuando el niño se siente atraído por todo lo
demás, se “dis-atrae” de eso que es tan importante.

¿Qué consecuencias tiene esa distracción? Lo extraño es que no
hay ninguna consecuencia mientras el niño permanezca distraído.
Si no sabes lo que te pierdes, no lo echas de menos. Pero
inevitablemente, en algún momento, el niño necesitará algo de lo
que ese dedo representaba. Y cuando el niño sienta esa necesidad
es cuando empezará a notar las consecuencias. El niño se da
cuenta de que esa mano ya no está y entonces comienza a llorar.

Hasta ese momento, el proceso resulta imperceptible, sucede
sin más. Y nos ocurre a nosotros también, porque todos queremos
algo de esta existencia. Y hay algo que obtener de ella, algo que
necesitamos para poder decir realmente que estamos vivos.
La gente tiene sus fórmulas. “Voy a trabajar, tengo esta
responsabilidad, y aquella responsabilidad. Estoy ocupado
haciendo lo que se supone que debo hacer.” Pero a veces, sucede
algo que te hace darte cuenta, aunque sea por una fracción de
segundo, de que todo lo que sucede cada día, esta representación
que el ser humano crea y en la cual interpreta un papel, no es de lo
que trata esta vida.

Existe la plenitud. Existe la posibilidad de volver la atención
hacia adentro, incluso en ese momento en el que todo lo demás se
te escapa. Incluso en ese momento, existe la posibilidad de
encontrar ese lugar dentro de ti en el que todavía te sientes
aceptado, en el que aún te sientes abrazado y se produce ese
sentimiento de alegría, de plenitud, hasta el último segundo.

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