La feria
Hay un dicho que más o menos dice: cada uno cuenta de la feria según le va. O en otras palabras, su visita te defraudará o no, según no hayas o hayas encontrado lo que buscabas.
¿Buscaba yo algo antes de conocer a Maharaji? Pues conscientemente, no, aunque sintiera que me faltaba algo que en aquellos momentos era incapaz de identificar. Hoy, a la vista del desarrollo de mi vida a partir de su conocimiento, podría afirmar que lo que echaba en falta era escuchar algo similar a: “lo que buscas, está dentro de ti”. Porque eso es lo que escuché, eso es lo que llegó y alegró a mi corazón y donde ha quedado grabado. Y este mensaje que todavía pervive, que me llevó a tomar el Conocimiento y a su posterior práctica hasta el día de hoy, es lo que cambió mi vida a partir de aquel momento.
Y es por eso, porque ese mensaje sigue invariable, por lo que en ningún momento, ni Maharaji ni su Conocimiento me han defraudado. No ha habido nada ni nadie capaces de desviar mi atención del mismo: “lo que busco, está dentro de mí”. Y es por eso por lo que, en mi caso, hablo bien de la “feria”
Y motivos para la distracción no me faltaron. Maharaji vino de la India con todos los ornamentos con que allí, los devotos, adornan a sus maestros: calificativos como Maestros Perfectos, Señores del Universo…. ; adoración a su persona. Cambios radicales en mis hábitos de vida; vegetarianismo; vivir en comunidad con las situaciones conflictivas que ello conlleva. Todo ello no consiguió distraerme de lo que me había llamado la atención de la “feria”, la repetida frase de “lo que buscas está dentro de ti”.
Recuerdo como anécdota y a propósito de ese calificativo de Señor del Universo que algunos atribuían a Maharaji, no él, por supuesto, que una vez se celebró un evento en el Astrodome de Houston. Este tenía forma de nave espacial y claro, todo coincidía: la nave por una parte, el señor del Universo, por otra, aquello tenía que salir volando con todos nosotros dentro hacia algún lugar; hacía algún mundo nuevo que el Señor había elegido para los que allí nos encontrábamos; para sus elegidos.
Pues no señor, aquello, el Astrodome, como era natural no se movió de su sitio y los que de esa forma pensaban ya os podéis imaginar lo frustrados que quedaron. Algunos de ellos seguramente y a pesar del tiempo transcurrido, aún estarán hablando de lo mal que les fue la feria.
Así que, como veis, en las ferias hay de todo: hay quien habla bien de ellas y quien habla mal. En el caso que me ocupa y con respecto a estos últimos, tal vez demasiado prolongado en el tiempo ¿ ? ; ellos sabrán. Pero creo, que lo mejor para saber si lo que hay en ellas es lo que andamos buscando, es no hacer caso de lo que nos digan ni los unos ni los otros e ir personalmente nosotros a comprobarlo.






