En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

Inconsciencia

Archivado en: Personales — Julio a las 8:43 am el Martes, Febrero 14, 2006

Un niño cuando está contento, exultante, muestra su contento sin importarle el escenario en que lo hace. El no sabe de dolores ajenos, ni de situaciones especiales por las que puedan estar pasando o hayan pasado recientemente algunos de sus potenciales espectadores. No se si será debido a la naturaleza del propio niño, o será la naturaleza del propio contento, puesta de manifiesto sin el filtro de ningún prejuicio mental.

Yo, desde este rincón que representa el blog, aun no siendo niño, muestro en repetidas ocasiones mi contento, o pudiera ser, que, el contento se manifestara a través de mis escritos. En este caso, además, esa representación se está desarrollando ante un público desconocido. Y pudiera suceder que esas expresiones de júbilo, no fueran lo más adecuado manifestarlas delante de quien ha podido pasar por situaciones más o menos dolorosas.

Nada más lejos de mi ánimo molestar a nadie, pero es la naturaleza del contento, contra la que nada se puede hacer; salvo que la convirtiéramos en otra cosa. Su naturaleza pide manifestarse e imponerse a la inexistente naturaleza del descontento.

Y a esa manifestación incontrolable, le añado otro compañero de viaje, este sí consciente, cual es el deseo de manifestar y comunicar, que si yo lo he conseguido, otros lo pueden conseguir igualmente, sea siguiendo el mismo procedimiento o cualquier otro existente.

Si no me diera vergüenza podría despedirme con un:

“OS QUIERO A TODO/AS”

¿Nunca segundas partes fueron buenas?

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 9:11 pm el Domingo, Febrero 12, 2006

Pues ésta si lo ha sido; ha sido extraordinaria.

¿Os acordáis hace unos días que escribí acerca de las expectativas frustradas?. Bueno pues hoy, en la segunda proyección del ciclo de conferencias de Prem Rawat que teníamos programadas aquí en Zaragoza, la afluencia de público ha sido mayor de la esperada, hasta el punto de tenernos que quedar algunos fuera de la sala. Además, para mí, ha sido un público de calidad, pues entre él se encontraban mis dos hermanas, que repetían asistencia. Era, como también comentaba en ese post al que hago referencia, un asunto que tenía pendiente y que ahora por fin he resuelto.

Así que si el otro día “lloré” un poco, hoy me toca reír, por lo menos hasta mañana que habrá que empezar a pensar en nuevas empresas.

Un abrazo a tod@s

El miedo

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 3:59 pm el Viernes, Febrero 10, 2006

A aquella persona, personita al principio, le habían enseñado a convivir con el miedo desde siempre: no hagas esto, no hagas aquello, mira que si por aquí, mira que si por allá. Tenía tan arraigadas aquellas normas de conducta, que siempre actuaba al dictado de ellas. En cuanto alguien le hablaba o escribía en unos términos desconocidos para ella, consultaba a su manual para ver si aquello era correcto aceptarlo o siquiera escucharlo.

¿Se sentía en paz actuando así?: Desde el punto de vista de su conciencia, sí. Sus padres, con el mayor de los cariños, le habían inculcado esos principios y ella, queriéndolos como los quería, procuraba darles satisfacción. Desconocía que aquella conciencia, su conciencia, había sido conformada a su vez por otras conciencias formadas a partir de no se sabe qué.

¿Se sentía libre?: En absoluto; muchas veces tenía la sensación de que aquel mundo que le habían fabricado y que se estaba fabricando a su alrededor, se le quedaba pequeño; le ahogaba.

No podía ser de otra forma, porque aquella semilla de “comportamiento correcto” que un día le implantaron y que luego ella se cuidó de cultivar, estaba actuando como una mala hierba, impidiendo el desarrollo de la semilla de Libertad con la que había nacido y de la que nadie nunca se ocupó. Por eso, esos sentimientos de ahogo; esa semilla de Libertad que estando en su interior, pugna por salir; porque es su naturaleza.

¡Ojala! que un día, esas llamadas sean escuchadas y la Libertad y la persona caminen juntas el resto de su vida

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 7:17 pm el Miércoles, Febrero 8, 2006

Aumenta Señor, mi capacidad de amar. De amar, con ese Amor que no hay que proponerse darlo, sino que fluye naturalmente. Con ese Amor, que ama él y no es uno el que ama; y así, amando de esta forma, me sienta amado.

Falsas expectativas

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 10:58 pm el Sábado, Febrero 4, 2006

Escribo este post recien producido el hecho que ha dado lugar al mismo

No se si os he hablado alguna vez de Maharaji, creo que sí. Tal como describo en la portada del blog, alguien, hace ya bastantes años, me habló de él y a partir de ese momento mi vida cambió totalmente.

Desde entonces surgío en mi la necesidad, no impuesta, sino libre, de que al igual que hicieron conmigo, hacer llegar su “mensaje” a otras gentes, por la posibilidad de que en algun@ de ellas surtiera el mismo efecto que en mi.

En esa dinámica estaba, pero tenía una asignatura pendiente, tal vez por el que dirán, o influenciado negativamente por alguien y es que a aquellos más próximos a mí, mis prójimos, no les había hablado nunca del tema. Estos prójimos a los que me refiero serían mis hermanas y mis vecinos; hasta que hace unos dias….

Aquí en Zaragoza, como en otras ciudades de las que podéis saber si pinchais en Maharaji 2, organizamos periódicamente eventos consistentes en la proyección de videos sobre conferencias que ha dado Maharaji en distintos foros: universidades de Salamanca, Oxford, Parlamento de Roma, sede Naciones Unidas en Bangkok, Forum Barcelona, etc. Así que programamos una proyección en un Centro Civico próximo, e invité dejándoles en el buzón una tarjeta personal, a los 112 vecinos que conformamos la Urbanización. Aparte realizamos otro tipo de promoción.

Y aquí viene mi reflexión o reproche de que: ¡como puede pasarme esto a mí!. pues resulta que yo que hablo constantemente de no a las ilusiones, que hay que vivir en la realidad, me había creado unas expectativas de asistencia, que luego no se han visto cumplidas ni de lejos; humanos que somos.

Enseguida he encontrado el consuelo diciéndome que en mi mano está el hacer llegar a la gente la posibilidad de escucharle, pero el que vayan o no, ya no está a mi alcance; no depende de mí. Lo que nunca me hubiera perdonado es que, por aquello del qué dirán, o por cualquier otra consideración, no hubiera dado el paso que he dado.

Así que aquí me tenés otra vez, fresco, buscando algún prójimo a quien invitar al próximo evento

Un abrazo a todo@s, ¡ah! y quedáis invitad@s

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 8:31 am el Sábado, Febrero 4, 2006

Siento como si fuera un barquito de papel en medio del océano. Y precisamente por tener esa consciencia, presiento de que nunca voy a hundirme

¡Despierta hombre!

Archivado en: Poesía — Julio a las 8:52 pm el Martes, Enero 31, 2006

¡Eh, hombre! ¡Despierta hombre!…mira….
La Luz ya vino. La Luz existe; sí que existe
Yo la he visto; y alumbra un camino… mira…..
Y allá al fondo…………
Pero ¡qué importa!; andemos el camino
Un camino de Luz, de Amor
Un camino sin meta
Un camino infinito

No se; a mí esto de las metas, de llegar a un sitio, me da la sensación de que es acabar con aquello que ha empezado; de su muerte. Y me hago la siguiente reflexión: bueno, si la meta de la vida es la muerte, ¿cómo se puede llamar vida a algo que muere?.
No, no acabo de entenderlo; seguramente esa vida que muere no será la verdadera, se referirán a otra.

En fin ….., ya veremos….., o tal vez no….. ¡Ah!, Presente…., ¿estas ahí?

Carta de Javier

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 2:03 pm el Domingo, Enero 29, 2006

Javier es, digamos, hermano de mi segundo nacimiento. Un día os explicaré esto del segundo nacimiento

Dice Javier:

“Una sociedad solo puede estar satisfecha y en paz si sus miembros lo están”

El 80% de nuestro cuerpo es agua. La falta de este elemento, lo identificamos como “sed”, que se calma al ingerir agua u otro líquido que la contenga.

Como seres humanos y desde nuestra aparición en este mundo, nos sentimos inclinados hacia lo que nos puede proporcionar paz, belleza, amor, alegría, satisfacción ¿Podría ser que, como en el caso del agua, esas sensaciones que buscamos, formaran parte de nuestra naturaleza y residiesen en nosotros a lo largo de nuestra vida?

La respuesta de Prem Rawat a esta pregunta, es afirmativa y, mediante sus improvisadas conferencias, anima a los que le escuchan a que identifiquen esa sed. También ofrece la posibilidad de saciarla a diario, accediendo, conociendo, y disfrutando de esa parte esencial nuestra, donde se encuentra la satisfacción que buscamos. Cada respiración, dice a menudo, está cargada de esa satisfacción.

De niños, estamos más en sintonía con ella y la satisfacción y alegría forman parte de nosotros. Según crecemos, viene a decir en sus charlas, nos vamos separando más y más de esa sensación y empezamos a asociarla con situaciones y objetos ajenos a nosotros, hasta el punto de llegar a la conclusión de que la satisfacción y la felicidad son utopías, producto de nuestra imaginación. Como en el ejemplo del agua, sería la conclusión: si hay sed…es porque hay agua.

Nota. Para saber de Prem Rawat, puedes “pinchar” en Maharaji o en Maharaji 2

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 8:44 am el Sábado, Enero 28, 2006

No es lo mismo vivir con la esperanza de encontrar al Padre
que vivir con la alegría de haberlo encontrado

El padre

Archivado en: Poesía — Julio a las 11:42 pm el Miércoles, Enero 25, 2006

A la muerte hace ya unos años de mi padre, un buen padre, sentí escribirle estas líneas:

Padre, no sé
Yo no se nada
No se dónde estará esa vida
Que alumbraba tus ojos
Ojos de niño
No se dónde estará esa vida
Que animaba tu sonrisa
Sonrisa de niño
No se dónde estará esa vida
Que impulsaba tu corazón
Corazón generoso.
Seguro que andará vagando, errante
Buscando un acomodo como el tuyo

El padre, la figura del padre; ¡ahí es nada! ¿Quién, salvo raras y tal vez dolorosas excepciones, no ha vivido y disfrutado de cerca la experiencia de ir de la mano de su padre?

Ya podía ser éste como fuera: alto, bajo, guapo, feo, rico, pobre, qué importaba; para nosotros era Superman. No juzgábamos nada, solo sentíamos; había una conexión especial, una unión de corazón a corazón. Con qué seguridad y alegría íbamos de su mano. No teníamos miedo a nada ni a nadie. ¡Que huecos pasábamos por delante de nuestros amigos!: ¡ eh, chaval, mira con quien voy!

Y si alguna vez nos soltábamos de él y pasábamos algún apuro, siempre sabíamos de la posibilidad de volver. ¡Qué comunicación, sin palabras, se establecía a través de ese simple contacto!

Nos fuimos haciendo mayores y ya nuestra mente empezó a juzgar las situaciones. Como mayores que éramos, no estaría bien visto por nuestros amig@s ir de la mano de nuestro padre y avergonzados la fuimos soltando. Ya no la necesitábamos para ir seguros por la vida, porque íbamos creando nuestra propia seguridad.

Pero, en realidad, ¿era o es seguridad, o más bien actitudes de defensa ante las distintas situaciones que se nos iban o van planteando?.

Vamos formando nuestra personalidad y la vestimos de mil maneras diferentes para, detrás de esos disfraces, tener la sensación de sentirnos seguros. Enterramos aquella naturalidad del niño, que era nuestra verdadera fuerza. Hemos sustituido el calor que nos daba el contacto de aquella mano, por el frío contacto de todas esas máscaras…

Entonces…..si es así….., ¡qué mal hemos sido creados!. Mira que dejarnos huérfanos tan temprano….

Pero no, no es así, porque dentro de nosotros, en nuestro interior, hay una semilla que entre sus múltiples frutos, puede hacer crecer un padre para nosotros. Un padre aún más fiel y exclusivo, porque allá donde vayamos, él estará con nosotros: en todo momento. Un padre que nos acompañará en todas las situaciones por las que pasemos y que con la seguridad que nos transmita, permitirá que nos vayamos desprendiendo de todas esos disfraces y mostrarnos tal cual somos; con naturalidad, como cuando éramos niños .

Un padre con el que podremos hablar; que nos aconsejará; que cuando nos vea caídos, acudirá solícito para decirnos: arriba, arriba, arriba; no importa la caída; lo que importa es levantarse. Que nos animará: ¡nunca debes tener miedo a nada ni a nadie en este mundo!; no estás aquí para pasar miedo, sino para todo lo contrario; para disfrutar. Un padre que nunca nos reprochará nada, solamente sufrirá si no nos ve felices. Que nos indicará el camino a seguir, porque él sabe mucho de estos caminos de la vida. En fin, el padre más extraordinario que podamos imaginar.

Ahí lo tenemos, en nuestro interior, esperándonos.

La Semilla

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 12:25 am el Domingo, Enero 22, 2006

Una semilla, algo tan diminuto y sin embargo con el potencial de la Vida dentro. El labrador, amorosamente, prepara el campo. Este, mansamente y confiando en quien lo labra, se deja hacer. Caen las semillas que posteriormente seguirán siendo cuidadas, regadas. Y al cabo de un tiempo, con todos esos ingredientes, de amor, receptividad y cuidados, saldrá el fruto que tenga que salir.

Nosotros, el ser humano, tenemos todo dentro de nosotros: el campo y la semilla; una semilla que en caso de fructificar, dará los frutos más extraordinarios que jamás pudiéramos imaginar: el fruto de la Armonía, del Amor, de la Comprensión, de la Paz, de la Dicha, de la Plenitud, de la Aceptación, de la Sabiduría, de la Libertad, ….. Pero para ello, al igual que la semilla del trigo, es preciso que caiga sobre un lecho que haya sido, con anterioridad, convenientemente preparado.

¿Somos capaces de prepararlo por nosotros mismos? Si no fuera así, tal vez debiéramos permitir que otros lo hicieran por nosotros. Los frutos a conseguir serían un buen premio a ese gesto de humildad.

Carta a una criatura encantadora

Archivado en: Personales — Julio a las 11:15 am el Miércoles, Enero 18, 2006

Querida criatura:
Me imagino verte contando los días que faltan para volver a vernos, pero a la vez aceptando lo que el Destino quiere para ti en estos momentos. Me consta, que esa situación de soledad en la que en estos momentos te ves inmersa, es un poco dura para ti, pero también se, que esa pequeña cruz, que ese granito amargo, sabes como disolverlo en ese gran océano de comprensión y dulzura que la Vida te ha regalado. Aceptas que debe ser así, que debes superar la prueba y que en esa aceptación vas a encontrar el bienestar que tantas veces has experimentado

Por aquí, aun aceptándola, se nos hace bastante dura tu ausencia. Digo se nos hace, porque no es solamente a mí, sino que es a todo y todos con los que de alguna forma tú estabas en contacto: las calles que recorrías; el aire que surcabas; la gente con quien te cruzabas, todos, cuando salgo me inquieren con un gesto: ¿pero cuando….?

Pienso que sospechan, un poco celos@s, que ese andar angelical, esa vibración amorosa, esa sonrisa y mirada dulces, otras calles, otros aires y otras gentes están disfrutándolas en este momento, pero lo aceptan, porque también en esto, tú l@s has contagiado. Pienso y piensan, que todos tienen derecho a disfrutarte.

Con este pensamiento y con el deseo de que estés pronto de vuelta entre nosotros, recibe un fuerte abrazo de:

Tus padres, tus calles, tu aire, tu gente

El encanto de los dias normales

Archivado en: Personales — Julio a las 8:55 am el Sábado, Enero 14, 2006

Un poco raro sí que debo ser; lo confieso. Porque, ¿acaso no me gustan los días normales, la rutina?….. ¿Qué voy a hacer hoy?: pues lo que hice ayer. ¿Y mañana?: pues lo que he hecho hoy. Y el caso es que al final los días resultan mágicos; sí, sí, he dicho mágicos. Entonces, ¿aparecerá la magia por alguna parte?. Pues no lo sé; os voy a relatar uno de esos, mis días, para ver si vosotr@s la encontráis.

Me levanto a las siete y media; hago mis ejercicios de concentración o meditación, me aseo, desayuno y como ahora le toca al abuelo estar con nosotros, sobre las nueve y media lo llevamos al Centro de Día. Digo lo llevamos porque vamos mi mujer y yo. A la vuelta, hacemos la compra. Casi todos días compramos porque disponemos de tiempo para ello y nos gusta hacerlo así. Os aclaro que en estos momentos, con el abuelo, somos seis personas en casa.

Volvemos de la compra y entre los dos, mi mujer y yo, nunca interviene ningún hij@ en estos menesteres (tengo cuatro) y no es porque se lo tengamos prohibido, realizamos las tareas domésticas que un hogar requiere. Llega la hora de comer, fregar, después la de la siesta y más tarde sobre las cinco y media, la de recoger al abuelo.

Como a nuestra edad y por aquello del colesterol y la tensión el médico te recomienda que andes más o menos una hora, muy obedientes así lo hacemos y puesto que vivimos un poco en las afueras de la ciudad, nos llegamos hasta el centro de la misma invirtiendo más o menos el tiempo aconsejado. ¡Todos los días por la misma ruta y hablando de los mismos temas!; entre los que ocupa lugar de preferencia, como no podía ser de otro modo, el tema de los hijos. Me olvidaba: para que tenga más aliciente el viaje, nos regalamos un café con leche y churros. La vuelta la hacemos en el bus.

De vuelta en casa, ya os podéis imaginar lo que queda: preparar la cena, recoger, un poco de tele, noticias oídas y escritas, ordenador y a la cama.

Ya en ella, no tengo por menos que exclamar: ¡Gracias!. Gracias, por este día maravilloso que me has dado. Que ¿a quien se las dirijo?: no lo se; a nadie en especial. Será a la Vida, al Destino, a la Comprensión, pero las lanzo. Gracias por este día mágico.

Pero; ¿dónde puede estar la magia?. ¿Estará acaso en esas acciones mil veces repetidas, en esas conversaciones sobre los hijos, en ese camino mil veces recorrido? ¿En el abuelo, en el bus, en los churros….?.

Yo se donde está la magia: Está en ese Aliento, portador cada uno de ellos de la Vida. Y mejor que en el Aliento, en la consciencia de él. Y así sí, todo se explica. Esa Vida, en sus múltiples facetas, lo impregna todo, todos los instantes de nuestros días, Así, sí, da gusto ir por la vida sin necesidad de estar constantemente fabricándote sueños, que con la misma rapidez que los fabricas explotan en tus manos.

Permitidme soñar

Archivado en: Personales — Julio a las 2:10 pm el Lunes, Enero 9, 2006

Hace unos días invité a mi hijo, gracias a quien abrí el blog, a que leyera este escrito. Una vez que lo hubo leído, le pregunté su parecer, pues tenía yo la mosca detrás de la oreja. Me dijo: ¡hombre!, huele un poco a proselitismo.

Ahí quedó la cosa. Esta palabra, aun sin saber exactamente su significado, no me sonaba nada bien.

Posteriormente, he cogido el María Moliner y he verificado su significado exacto que es el siguiente:

Proselitismo - Celo fanático o intolerante por hacer prosélitos – No me veo yo aquí
Proselitismo Ver bajo prosélito
ProsélitoPartidario ganado para una doctrina
PartidarioSe aplica a la persona que por encontrar bueno algo o a alguien, lo sigue, lo defiende o le ayuda a triunfar – Aquí sí que me reconozco; totalmente

Una vez enterado de su significado, me he atrevido a publicarlo sin ningún temor.

**********

Como ya hay una cierta confianza entre nosotros, me vais a permitir que sueñe y os cuente lo que he soñado.

Sueño que entendéis que mi único propósito con estos escritos, es el deseo de mi corazón de comunicar, de compartir.

Sueño que todos los que habéis entrado en mi blog y los que puedan entrar en el futuro, habéis sentido o van a sentir algo especial al leer los distintos posts; algo que haga exclamar: esto no lo había oído antes pero me suena bien; me gusta.

Y que movidos por la curiosidad, ojeáis los distintos enlaces que aparecen en la portada y os detenéis en uno que llama vuestra atención: Maharaji. Y pincháis en él, descubriendo su contenido; y tenéis la sensación de que lo que estáis leyendo, cosas muy simples, es algo que hacía mucho tiempo vuestro corazón deseaba escuchar; y seguís ojeando, y vuestra curiosidad os lleva a Google y buscáis Maharaji….

Aquí mi sueño se convierte en pesadilla, cuando, movidos por esa curiosidad, buscáis algo negativo que se pueda decir acerca de él; y lo encontráis y se establece una batalla entre lo que os dice vuestra mente y lo que siente vuestro corazón; y vence vuestr…..

¡¡Uff!!…aquí termina mi sueño y ya despierto, admito que tal vez los hechos no se produzcan así; y que caso de producirse, acepto el resultado de ese combate, cualquiera que haya sido. Porque lo he aceptado otras veces, con algunos de mis más allegados como protagonistas.

Lo acepto porque Maharajá me ha enseñado a aceptar; y porque aceptándolo, voy a seguir disfrutando del maravilloso juego de la Vida

Despedida

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 12:05 am el Viernes, Enero 6, 2006

¡Anda!, ahora resulta que la carta que le envié a Dios, ha debido llegar a su destino. Ha dejado a todos sin tiempo para poner un comentario a la carta; a mí me lo ha aumentado y aquí estoy yo siendo ahora el aburrido. Bueno, le volveré a escribir otra en el mismo sentido y solucionado.

Ironías aparte, la verdad es que no me iba encontrando cómodo en esta relación que durante este tiempo he venido manteniendo con tod@s vosotr@s. Notaba que se iba estableciendo una especie de servidumbre en esa relación: ahora repaso todos estos blogs por si alguien ha escrito algo y le hago un comentario; al poco los vuelvo a repasar por si hay comentario al comentario. Ya en esa dinámica, escribo, espero el comentario y hago el comentario al comentario.

Y este incidente, sobre la falta de comentarios a mi último escrito, me ha dado pié para tomar la siguiente determinación.

¡No! , aunque parezca un poco fuerte, yo no necesito comunicarme; NECESITO COMUNICAR, que es muy distinto. Y esa necesidad la voy a seguir satisfaciendo en adelante. Voy a seguir escribiendo mis sentimientos, mi experiencia de la vida, mis reflexiones, pero no va a haber lugar a ese intercambio de comentarios. De alguna forma, voy a sentirme más libre.

Ha sido una experiencia la que he tenido en este campo, por la que tenía que pasar; he disfrutado con ella; ha habido una comunicación muy bonita y sincera entre nosotr@s, pero creo que voy a disfrutar más enfocándola de esta otra forma. Va a ser una comunicación más desinteresada por mi parte, sin esperar nada a cambio.

Os seguiré leyendo; comentaré los escritos que crea conveniente, si es que me lo permitís y podéis tener la seguridad de que en todos ellos intentaré que hable mi corazón, porque es el único lenguaje que os puede aportar algo positivo en vuestro caminar por la vida, que os deseo realicéis en la mayor de las claridadades .

Un abrazo a tod@s

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