Prisionero de las dudas
“¿Qué sucedería realmente si no estuviéramos a merced de las dudas?”
Prem Rawat-Maharaji
Comienzas a ser libre cuando dejas de ser un esclavo de las dudas. Muchas personas tienen una gran cantidad de dudas. ¿Por qué? ¿Dudas sobre qué? “¡Oh!, no sé que me sucederá mañana. ” Nadie lo sabe. Pero aparece un pensamiento muy claro: “Haz esto”, y luego surge otro que dice: “No, no, no. Tiene que ser así” .
¿Qué nos pertenece? ¿Qué es nuestro, verdaderamente? Con mucho ahínco nos aferramos a nuestras ideas sobre cómo son las cosas, sólo para ver como se desmoronan. Intentamos adaptarnos de nuevo. “Bien. Debería ser un poco más abierto. Está bien; lo intentaré la próxima vez.” Y nos aferramos a eso. Y luego viene otra serie de ideas y otra y otra más. Y, ¿nos consideramos libres? Eso es peor que estar preso. Un prisionero, por lo menos, sabe exactamente donde está la salida cuando es puesto en libertad. Sale por la puerta y dice: “No quiero volver a ver esta cárcel nunca más” , y se va.
Nos hemos convertido en el tipo de prisionero que mientras es escoltado deliberadamente a la salida de la prisión, mientras es sacado a empujones, no cesa de gritar: “¡No, no me echen!” . A la primera oportunidad que se nos presenta, damos media vuelta y regresamos corriendo. De regreso en la prisión, suplicamos, “por favor, enciérrenme; no me suelten.”
¿Qué sucedería realmente si llegáramos a ser libres? ¿Qué sucedería realmente si no estuviéramos a merced de las dudas? ¿Qué sucedería si no estuviéramos sometidos al sufrimiento? Y no es que dejáramos de estar expuestos al sufrimiento, sino que no estaríamos sometidos a él.
¿Qué sucedería si fuéramos libres, si entendiéramos, si camináramos con orgullo cada día? No orgullosos de nuestros logros, sino de estar vivos. ¿Qué sucedería si los seres humanos pudieran enorgullecerse de estar vivos?
¿Qué pasaría si el ser humano supiera que estar vivo tiene un significado, que la existencia tiene sentido, que no es una lucha sino que es real?
Prem Rawat-Maharaji