En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 12:18 pm el Lunes, Noviembre 3, 2008

Hace ya algún tiempo, alguien dijo: “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”

Hoy, salvando las distancias y el tiempo, se me ocurre pensar:

Aquellos que viven muriendo, solo saben hablar de la muerte . Los que viven la Vida, no hacen otra cosa que no sea cantarle.

La Paz es posible (Prem Rawat-Maharaji)

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 10:25 pm el Jueves, Octubre 30, 2008

LA PAZ EMPIEZA EN TI. LA PAZ ES POSIBLE CONTIGO

Esta vida es tuya, el regalo que se te ha dado. Compréndelo, reconoce la belleza que está danzando ante tus propios ojos. No esperes, éste es tu momento. Atrapa esa petición de paz en tu corazón; encuentra esa satisfacción en tu vida. Eso es lo que significa la paz. La paz es hermosa, es real. La paz es esa pasión por la existencia, un sentimiento, una comprensión de lo que significa la vida, de lo que significa cada día, cada respiración. Entonces puedes comenzar a saborear el verdadero significado de la paz.

Comprender el valor que tiene el hecho de que cada persona encuentre esa satisfacción, una a una, es la única posibilidad de paz mundial que no se ha intentado nunca. Hacer sólido cada ladrillo, cada bloque y decir: ‘Sí, con toda seguridad, este edificio podrá mantenerse erguido, porque cada bloque es sólido, tiene integridad. Cuando haya un terremoto no se derrumbará’. Esa es la solidez que se necesita.

Las personas de este mundo son los ladrillos, el cemento y las vigas de acero de esta estructura. Depende de nosotros tratar al menos de hacer algo decisivo. En lugar de dar razones de por qué no se puede hacer, al menos intentar ver que existe la posibilidad de hacerlo. Y entonces quizá, al menos así lo indica la esperanza, habrá paz sobre la tierra.

PREM RAWAT, generalmente conocido por el título honorífico de Maharaji, ha dedicado su vida a transmitir un sencillo mensaje: toda persona posee la fuente de la paz y de la plena satisfacción en su interior.

Comenzó a hablar en público desde niño. A los tres años, en India, lo hacía ante las personas que se congregaban para escuchar a su padre. A los ocho asumía el compromiso de transmitir al mundo un mensaje de paz y de ofrecer una forma práctica de lograrla. Cuando tenía trece años fue invitado a dar conferencias en Londres y en Los Angeles. Desde entonces, millones de personas en más de 250 ciudades de 50 paises han acudido a escuchar su mensaje de paz y esperanza.

“Cada uno de nosotros”, afirma, “necesita paz en su vida. La paz que buscamos está dentro. Está en el corazón esperando a que la sintamos, y yo puedo ayudar a las persones a descubrirla. No es el mundo el que necesita paz, sino la gente. Cuando las personas de este mundo estén en paz en su interior, el mundo estará en paz.”

“Lo que ofrezco no son palabras”, asegura, “sino una forma de ir a nuestro interior y disfrutar de la paz que ahí existe”. Para ayudar a sentir esa paz, enseña las técnicas del Conocimiento de uno mismo, a las que de forma breve denomina “el Conocimiento”.

Las actividades para la difusión de su mensaje, al que puede accederse en más de 88 paises y en 70 idiomas diferentes, se financian exclusivamente a través de donaciones y de la venta de materiales relacionados con dicho mensaje. Prem Rawat y su familia disponen de medios económicos propios.

A lo largo de los años ha recibido la llave de numerosas ciudades, así como distinciones y premios en todas partes del mundo en reconocimiento a su labor. Se le invita regularmente a presentar su mensaje en eventos internacionales, en auditorios como la sede de la Naciones Unidas en Nueva York o su centro de conferencias en Bangkok. Ha sido invitado de honor en foros cívicos como el Parlamento de Italia, el Parlamento de  Australia o un acto asociado al Forum Universal de las Culturas en Barcelona. Se ha dirigido a profesorado y estudiantes en muchas universidades: Berkeley y Harvard en Estados Unidos, Thammasat en Tailandia, Salamanca en España y Oxford en Inglaterra.

Ha creado La Fundación Prem Rawat, que difunde su mensaje de paz y colabora en proyectos humanitarios para mejorar la calidad de vida de personas necesitadas en todo el mundo. En los últimos años, las iniciativas de la fundación han suministrado ayuda humanitaria y alimentos a las víctimas de las mayores catástrofes en todo el planeta.

Equilibrios

Archivado en: Personales — Julio a las 10:19 pm el Lunes, Octubre 27, 2008

Yo, como Santo Tomás, soy de los de ver para creer; o sentir, experimentar, para luego poder hablar. Así pues y siguiendo con esta lógica, yo no creo que esté en alguna fase de ningún proceso evolutivo puesto que el creerlo o no, no me va a llevar a la certeza de que así sea. No digo que no pudiera estarlo pero eso, en todo caso, es de una imposible comprobación. Lo que si se es que estoy en un punto en el que me gusta el equilibrio, es más, diría que todo y todos tendemos a él. En el caso de los humanos el equilibrio podemos entenderlo también como paz, armonía, plenitud.

Y el equilibrio es el equilibrio (Perogrullo xxxx1), quiero decir con esto que para mí no los hay de distintas categorías; o estás en equilibrio o no lo estás. Es como el embarazo que, o lo estás o no, pero nunca puedes estarlo un poquito.

Entonces, como a alcanzar ese equilibrio aspiro, si logro alcanzarlo, nada, ningún reclamo de ningún tipo me va a impulsar a abandonarlo o ir en busca de otro ¿?, porque en ese viaje me expondría a perder lo ya alcanzado y a lo más que podía aspirar es a volver al punto de partida; a volver a estar en equilibrio. Viaje que me parece peligrosísimo y vano.

Y a todo esto, ¿por qué he tocado este tema…? ¡Ah….,si:  será porque de vez en cuando, me viene algún canto de sirena que me invita a buscar nuevos equilibrios.

Prem Rawat-Maharaji (extractos)

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 5:35 am el Viernes, Octubre 24, 2008

Existen respuestas que no corresponden a ninguna pregunta.” Maharaji

Nuestra existencia es un hecho. La vida no es algo hipotético; es lo más real que puede haber. Sin embargo, teorizamos sobre todo lo demás. De la realidad, pasamos al estado del sueño. Una cosa es soñar mientras se está dormido, pero nosotros nos ponemos a soñar una vez despiertos. Al despertarnos decimos: “Bueno, podría ser de esta manera, y podría ser de esta otra, y también de aquella otra”.

Pero un día llegas a reflexionar sobre cómo es en realidad. Y se supone que, sea como sea, no está bien, hay que mejorar las cosas. Pero no es así, porque dentro de cada ser humano existe algo maravillosamente encantador.

Y no me refiero a ser encantadores con los demás. A veces vivimos nuestra vida para otras personas porque queremos ser ‘normales’. Pero, ¿qué quiere decir, en realidad, ser ‘normal’? La gente llega a extremos en su afán de ser normal, de ser igual que todos los demás.

¿Qué significa, en realidad, ser normal? ¿Qué supondría invertir todos nuestros sentidos, que corren hacia el exterior, y dirigirlos hacia adentro, para variar? Entonces pregúntate: “¿Qué tengo? ¿Qué soy? ¿Soy sólo carne y hueso?”. Porque algún día, y sé que esto no es un sueño, esta vida acabará. Ése es el contrato: nacemos e, inevitablemente, nos tenemos que ir. Así pues, ¿qué somos?, ¿quiénes somos?

Existe una tierra lejos de la duda. Existen respuestas que no corresponden a ninguna pregunta. Existen aguas sin lagos ni ríos. Existe una luz sin fuego. Existen truenos sin relámpagos, y lluvia sin nubes, y olas sin océano. Y sí, existe una sencillez que no guarda ninguna relación con lo complicado. Y no es que sea simplemente lo opuesto.

Existe algo bueno que no es perseguido por algo malo. Existe un bien al que no le persigue el mal. Existe un amor que no es una mera ausencia de odio, y una verdad que no tiene nada que ver con la mentira. Eso eres tú. Eso es lo que hay dentro de ti.

Prem Rawat-Maharaji

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 6:39 am el Martes, Octubre 21, 2008

Pasar la vida esperando, esperando, esperando… Cuando suceda esto, cuando suceda esto otro… ¿Esperando a qué? Lo que tenía que llegarnos ya nos ha llegado; nos está llegando a cada instante: el aliento.                                                                                                                                            ¡Disfrutémoslo

De vuelta

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 9:05 pm el Domingo, Octubre 19, 2008

Bueno, pues ya estamos aquí. Santander, precioso, tanto sus paisajes como la ciudad. Esta última me ha encantado; muy limpia, luminosa, señorial, con un turismo, a la vista de sus edificios, y no lo digo por mí, de categoría. Además hemos tenido suerte de que no ha llovido ni un solo día.

Hemos visitado creo que casi todo lo que hay que visitar: Cabuérniga, Comillas, Cabezón de la Sal. Laredo y Castro Urdiales. Picos de Europa y San Vicente de la Barquera, Potes donde comimos un excelente cocido, Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Santillana del Mar. Cuevas de Altamira…

En Santander capital visita a la Catedral, Plaza Porticada, Palacio de la Magdalena, Faro, Museo Marítimo…

El viaje resultó entretenido, aunque os lo podéis imaginar: cincuenta abuelos o en edad de serlo metidos en un autobús y de aquí para allá. Algún intento de formar una coral para el “Carrascal, carrascal” (Avellaneda) :) , pero afortunadamente no tuvieron éxito en su intento. Frecuentes protestas, por todo y comer, mucho comer; solo (iba a decir piensan, pero al final me contagié) pensando en comer. ¡Pero cómo se puede comer tanto a esas edades! En el desayuno ya estábamos pensando que darían para comer. Todo muy espiritual como veis :)

Aunque, ¿os digo una cosa? ¡Hogar dulce hogar! :) No tengo remedio y a estas alturas no creo que lo tenga ya, pero que le vamos a hacer: me gusta el encanto de los días normales; mi tierra, sus paisajes, mi casa, mi barrio, mi ciudad, sus calles… Hasta los coches que circulan por ellas parecen distintos; como si los reconocieras y ellos te reconocieran….

Sí, definitivamente no tengo remedio, así que espero andarme por aquí una buena temporada.

Minivacaciones

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 5:27 am el Martes, Octubre 14, 2008

Cuando uno llega a cierta edad, la 3ª edad concretamente, tiene la posibilidad de disfrutar de viajes organizados exclusivamente para ellos. Es por eso que, al haber llegado a la misma, nos vamos mi mujer y yo a uno de estos viajes. El destino será Santander y serán seis días. Está previsto realizar visitas a lugares notables de esa región.

Así pues viajaremos en uno de esos miles de autobuses que, llenitos de abuelos, circulan por nuestras carreteras en este tiempo. Esperamos no ser motivo de ningún tipo de noticia.

Seguro que os hecho en falta; seis días son muchos días :)

Hasta la vuelta, un abrazo

P.D. Podéis seguir comentando en post anteriores y con mucho gusto os contestaré a la vuelta

Prem Rawat-Maharaji (Extractos)

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 8:40 pm el Sábado, Octubre 11, 2008

“La vida es delicada, de una belleza increíble para aquellos que tienen un corazón capaz de admirar.” – Maharaji

Según venía hoy aquí, miré hacia arriba; el cielo estaba azul, soplaba una brisa suave, y me dije: “Es un día precioso, hermoso”  Y ¿qué crees que reconoció la belleza del día de hoy? ¿Mis ojos? ¿O algo muy profundo dentro de mí, en mi corazón? Cuando veo algo hermoso, existe una apreciación que me permite decir: precioso.

Cuando el Sol brilla, no es que los árboles hayan cambiado; también estaban ahí por la noche, ¿no es así? La hierba estaba ahí también, y seguía siendo verde. El agua, con toda su belleza, estaba ahí, pero estaba oscuro. También las nubes se encontraban ahí, pero no era posible verlas. Entonces sale el Sol y puedo ver el verde, puedo ver los árboles y el agua, puedo ver las nubes. Y ahora que puedo ver, puedo entender. Ahora que puedo ver, aprecio de forma única aquello que existía incluso cuando yo no podía verlo. Ahora que puedo ver, puedo apreciar.

Existe una belleza increíble para aquellos que tienen un corazón capaz de admirar. Lo único que se requiere es un cambio de perspectiva. Ésta es una de tus facultades: la admiración. Nunca la has usado de manera independiente, siempre ha estado ligada a tus sueños. Solamente admiras aquellas cosas que te vienen bien. Te resulta muy difícil admirar cualquier cosa que no sirva a tu propósito. Te encantan esas cosas que crees que van a acercarte a tu meta, sin importar lo que sea. Te resulta muy difícil admirar la sencillez de estar vivo, de ser, de existir. Esto es lo que posees; éste es tu mayor tesoro, ésta es tu mayor riqueza. Lo más irreemplazable ya se te ha dado. Tan sólo está esperando ser aceptado, ser admirado; esperando sólo ser acariciado por las manos puras del corazón.

Prem Rawat-Maharaji

Amor (extracto vídeo)

Tiempos de crisis

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 3:08 pm el Lunes, Octubre 6, 2008

Crisis, crisis, crisis…, estos días no se oye otra palabra: el mundo está en crisis. Entidades financieras que parecían inquebrantables, quiebran. Los gobiernos se reúnen para intentar solucionar la crisis…Pero…, ¿estoy yo en crisis?

No se si a Maharaji o a quien le he oído esta frase: “Allá donde están tus riquezas, tus tesoros, está tu corazón”. Y ya sabemos que si el corazón falla… Así que, en mi caso, ¿dónde he pensado que radica mi tesoro? ¿En quien ha depositado la confianza mi corazón? ¿En qué barco navega? ¿Lo he confiado quizá en esos depósitos de más o menos riesgo o de alto riesgo; tal vez en esas acciones o en ese plan de pensiones? ¿O puede que mis tesoros lo constituyan  mi pareja, mis padres, mis hijos, mi trabajo?

Y si así fuera, esos tesoros, ¿son seguros? ¿En qué barco navegan? ¿Quién controla a ese barco? ¿Yo acaso?

Por experiencia sabemos que esos distintos barcos escapan de nuestro control y que por tanto, en cualquier momento pueden naufragar y hundirse y con ellos mis tesoros. Y si esto llegara a suceder, yo me hundiré también, porque en ellos he puesto mi corazón. 

Así pues habrá que buscarse otros tesoros que no se devalúen y otro barco que los lleve que sea más seguro. ¿Y donde buscarlo? En mi caso, ¿donde lo he encontrado? Lo he encontrado en mi interior, en la Vida que late dentro de mí, en mi aliento.

Y ahora sí, con ese tesoro en lugar seguro, a viajar. A viajar por la vida y si me apetece atesorar alguno o algunos de los tesorillos que he mencionado anteriormente, pues bien estará. Incluso viajarán más seguros en ese barco que transporta al primero. Y si alguno de ellos llegara a perderse, no me importará tanto pues sabré que seguiré siendo poseedor del mayor de los tesoros; de mi aliento.

Prem Rawat-Maharaji

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 8:50 pm el Viernes, Octubre 3, 2008

El océano y la gota

“Estoy buscando y no sé por qué”.

Busco porque creo que debo hacerlo. Busco porque he leído que “buscar es bueno”. Y mientras tanto, no entiendo la auténtica magia. Un momento: me gustaría hablarte de esa magia.

Es algo innato, algo esencial, este deseo de satisfacción. Estoy usando la palabra “satisfacción” y puede que sea del todo inadecuada, pero no importa. Porque ¿sabes?, se trata de un sentimiento, es un sentimiento

Desde que existe el lenguaje, y desde que el hombre aprendió a escribir, ha intentado describir este sentimiento.

Lo llamó “paz” y esa palabra no era suficiente. El hombre lo sabía.

Tranquilidad… y no era suficiente. Serenidad… y no era suficiente. Amor… y no era suficiente. Alegría… y no era suficiente.

El poder de esta sed fundamental, de este anhelo fundamental… Ese poder, tienes que comprenderlo. Y no sólo tienes que entenderlo, sino que tienes que rendirte a él. Porque no puedes luchar contra él. Deja que te conquiste. Déjale acercarse a ti. Y deja que te absorba. Porque sería dejarse absorber por la paz, dejarse absorber… ¿cómo? Igual que una gota de agua que llega al océano.

La gota abandona la nube y es una gota, es una gota, es una gota, es una gota, es una gota…

Y en el momento en que llega al océano, entonces es el océano: deja de ser una gota.

¿Te das cuenta de cómo funciona? ¿No te parece fascinante? Una gotita, una gotita diminuta, cayendo a través de miles de metros: una gota, una gota, una gota, una gota, una gota. Tiene su propia entidad, tiene su identidad, es una gota. Existe, es un “ente”, y es diminuta.

Sigue cayendo y cayendo y cayendo… Y no tiene elección. Si el viento sopla, se desplaza. Si el viento sopla desde abajo, hace que se eleve un poco; frena su caída. Y luego continúa. Si el viento sopla por la derecha, se desplaza; si el viento sopla por la izquierda, se desplaza.

Es esclava de todos los elementos que quieran actuar sobre ella. Sigue cayendo, cayendo, cayendo, y entonces… ¡bum!, llega ese instante mágico. No sé si lo habrás visto, pero cuando llueve sobre el océano, cada gota produce una pequeña onda. Y luego se desvanece. Desapareció. Su última señal es una pequeña onda, nada grande. Y es absorbida..

No sé tú, pero eso es lo que yo quiero: dejarme absorber por esa alegría. Así, ahora somos inseparables. Ahora, viento, adelante, haz tu trabajo. Intenta moverme. Ahora no soy vulnerable, porque me he aliado con la solidez del océano -que, a propósito, es líquido-.

Pero ahora, ¿sigo siendo móvil?
Desde luego.
Voy a ir a sitios extraordinarios que una gota no podría ni siquiera imaginar.

Voy a viajar,
voy a ver cosas,
y voy a ser parte de ese magnífico océano
.

 Prem Rawat – Maharaji

Una búsqueda personal (extracto vídeo)

Prem Rawat-Maharaji (extractos)

Archivado en: Citas Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:35 am el Martes, Septiembre 30, 2008

Abre los ojos, y cada vez que des un paso, hazlo de corazón.

Abre los ojos dentro de ti, en esta fascinante ciudad del corazón. Mira a tu alrededor y contempla estas preciosas avenidas. Y mira cómo se acerca a ti la paz. Quédate quieto. Quédate muy, muy quieto, para que la paz pueda encontrarte. No te muevas. No te muevas…

Deja que se acerque, deja que te acaricie, deja que te envuelva.

Deja que ese maravilloso amor que nace en tu interior se acerque y te abrace. Quédate quieto… muy, muy quieto.

No te escondas en un rincón, en una idea, en un sueño. Sitúate en la calle más ancha, en medio del cruce más transitado.

Quédate a la vista, y quédate muy quieto.

No finjas haber desaparecido.

Este no es el momento… Cualquiera de los días que se te dan, es un día en el que puedes visitar la ciudad del corazón y no es momento de hacerte el tímido. No.

Es momento de estar visible, de estar tan presente como tu vida, como tu aliento. Estar presente.

Tu existencia está a la luz, no escondida bajo una roca en la montaña.

No se esconde bajo la hierba en medio de un frondoso bosque.

Está aquí, es una clara realidad. Tu búsqueda también es clara, siempre lo ha sido… y sigue persiguiendo su anhelo.

Y la magia más magnífica, el mayor de los milagros ha tenido lugar: se te ha dado la vida.

Se te ha dado la vida para que esto pudiera ocurrir. Para que esto pudiera manifestarse.

¿Qué es esta vida? No la menosprecies.

¿Qué es esta existencia? Te diré lo que es esta existencia.

Es bastante especial. ¿Sabes por qué? Porque es un puente; es un puente increible entre lo finito y lo infinito.

Aquí es donde ocurre. Aquí es donde los dos se encuentran.

Este es el umbral donde ambos pueden encontrarse, donde lo inmortal puede experimentar la inmortalidad.

No hay ningún otro lugar.

Prem Rawat como educador

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:38 am el Jueves, Septiembre 25, 2008

“La trayectoria docente de Prem Rawat -que comenzó a muy temprana edad- necesita una valoración pausada, pues ha sido y es fuente de entusiasmo vital para cientos de miles de personas de todo el mundo.

Prem Rawat presenta una forma revolucionaria de ver la vida y la existencia. Según él, seguir adelante en la vida con el objetivo de alcanzar las metas que nos propongamos es compatible con el hecho de admirar, celebrar y llenarnos del máximo de felicidad que nos ofrezca cada día.

La vida, ya sea o no un puente o lugar de paso hacia otra según la creencia que tengamos, es también -según dice- un lugar maravilloso digno de explorar y conocer a fondo.

Mediante sus enseñanzas, trata de inspirar a la persona -de forma reiterada y a veces humorística- a que no deje para mañana la felicidad que puede tener hoy e identifica esa actitud tan nuestra de postergar el disfrutar de lo que ya tenemos, como la mayor estafa que nos podemos hacer a nosotros mismos y que desgraciadamente con frecuencia nos hacemos.

En sus alocuciones y en lenguaje sencillo, incide una y otra vez en lo fácil que puede ser salir de esa inercia de seguir zanahorias cuando nos percatamos de que conducimos un camión repleto de ellas.

La razón del entusiasmo que despiertan sus conferencias desde hace años por todo el mundo y el hecho de que cada vez mas cadenas de televisión le cedan sus espacios, es precisamente porque su sinceridad, lenguaje llano y claridad conecta con lo que como seres humanos todos sabemos de forma innata pero que olvidamos continuamente.

Escucharle es una ducha de claridad que prioriza la alegría de vivir mas allá de los problemas que tengamos en este mundo y que, al igual que cuando visitamos una ciudad o museo presentados por un guía entusiasta y documentado, nos hace comprender y disfrutar de lo que visitamos; en este caso de nuestra propia existencia”.

Escrito por: Javier Galvez

Te presento a tí mismo

¿Felicidad permanente?

Archivado en: Personales — Julio a las 7:45 am el Domingo, Septiembre 21, 2008

En el post anterior y en su comentario, Estrella Altair, con la que, aun a pesar de tener en muchas ocasiones distintos punto de vista, me gusta intercambiarlos, ponía en duda el que se pudiera estar en un estado de felicidad permanente, conclusión que parece desprenderse en ocasiones de lo que aquí se publica.

En mi contestación le aclaraba que por lo que a mí se refiere, si por estado permanente se entiende estarlo en todos los instantes del día, la respuesta debía ser no. Y es no porque si por felicidad entendemos estar en perfecto equilibrio, en armonía, todos los instantes del día, esto, entiendo,  es muy difícil de conseguir porque siempre se presenta alguna situación que te hace perder ese equilibrio.

Pero la felicidad no debiéramos considerarla así, sino analizarla en periodos de tiempo más largos; un día podría ser una buena unidad. Tomándola pues, me podría preguntar: ¿qué tal se me ha dado el día? ¿Puedo considerar que en su conjunto he sido feliz?

Un niño, y cuando se habla de felicidad son referente obligado, que se desarrolla en un entorno familiar normal, que se siente querido por sus padres, yo lo puedo considerar una persona feliz. Y seguro que a lo largo del día, en algún momento, se le presentarán situaciones en las que no lo parezca: cuando le riñe su madre por alguna cosa mal hecha; cuando su amiguito no le ha correspondido como esperaba; cuando se ha caido, pero en su conjunto, cuando se va a la cama y más después del beso último de sus padres, sentirá que ha sido un día maravilloso. No guardará el más mínimo recuerdo de esos incidentes negativos porque está tan lleno de disfrute, que difícilmente esa negatividad puede hacer mella en él. Y esa sensación de disfrute permanecerá intacta hasta el día siguiente en el que, al levantarse, tendrá la sensación de que ha nacido un nuevo día para disfrutarlo.

¿Por qué no? ¿Por qué no, nosotros, adultos, podemos proceder de una forma similar?

Para mí es posible porque esa capacidad de disfrutar que poseíamos de niños, sigue ahí latente en nuestro interior. Se trataría de encontrar un procedimiento para hacerla manifiesta. Y ahora sí, ahora igual que en el niño, todas esas situaciones conflictivas que puedan presentársenos a lo largo del día, toda esa negatividad que acarrean, no tendrían posibilidad de penetrar en nosotros porque ese disfrute, ahora manifiesto, constituiría una barrera infranqueable para ellas.

Este pudiera ser el proceso que en mi se opera para, tal como expresaba en el comentario de referencia, mis días, especialmente mis amaneceres, sean muy similares a los que pueda tener un niño. Un amanecer ilusionado que me presenta un día para disfrutarlo.

Vive este momento

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 12:14 pm el Martes, Septiembre 16, 2008

No sé cuántas veces habremos oído decir: “La vida es un regalo”. Y sin embargo, en todo lo que hacemos, en todo lo que ocurre, no siempre lo vemos de esa manera.

Oímos que la vida es valiosa. Pero en la rutina diaria de ver gente, gente, gente por todas partes; en la rutina diaria, mientras intentamos salir adelante… quizá se nos olvida.

Y cada mañana tiene que sonar la alarma para despertarnos. Y cada mañana, vamos pensando, mientras pasamos por la rutina diaria, pensamos en lo que va a ocurrir.

Sabemos lo que queremos que ocurra. Sabemos que “tengo que ir a la parada del autobús”, o “tengo que subirme al coche”. “Debo ir a la oficina”, “debo ir a la tienda”, “debo ir…”.

Y todos esos “deberes” los colocamos por delante de nuestra existencia.

La existencia es un río… y va pasando. Y algunos tratan de remar con las manos, diciendo: “Más rápido, tengo que ir más rápido…”.

¿Por qué quieres acelerar? ¿No sabes lo que te espera al final de esta visita? Es evidente.

Pero algunos quieren acelerar, y el tiempo no les deja.

El tiempo es algo maravilloso.

Pasa muy rápido, pasa muy lento, pero no te deja ir más rápido o más lento que él.

Estás atrapado, atrapado en esta barquita que va navegando…

No va a ir más rápido de lo que debe, ni tampoco irá más despacio. Va realizando su travesía.

El destino de este viaje no está al final. El destino es ahora. El destino está dentro.

El propósito de este viaje no es ir del punto “A” al punto “B”, sino disfrutar de cada fracción de instante entre esos dos puntos.

La sencilla inocencia de la vida. Despertarse por la mañana y estar feliz, sin ninguna razón en absoluto. Eso es simple inocencia.

Estar vivo, y estar contento de estar vivo.

Estar consciente, consciente del disfrute.

Estar consciente del “ahora”.

Es entonces cuando el viaje empieza a ser hermoso.

Es entonces cuando empiezas a comprender lo que es la sencillez.

Es entonces cuando empiezas a comprender que esto de verdad es un regalo. ¡Un regalo!

Vive este momento, cada momento, de la forma más consciente que puedas. Y disfrútalo. Lo esencial es disfrutarlo.

 Prem Rawat – Maharaji

Nada trivial

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 6:46 am el Viernes, Septiembre 12, 2008

Un poeta indio dijo una vez que los seres humanos tienen toda la riqueza que podrían desear, pero que no lo saben. El infinito se halla en el corazón de cada uno, y cuando lo reconocemos, todo cambia, todo se vuelve hermoso. Al no saber lo que tenemos, nos medimos por lo que no tenemos. Y nos han dicho que si conseguimos esto, aquello y lo otro, seremos felices. Conozco a una persona que tenía mucho éxito, y en una semana todo cambió radicalmente. Pasó de encontrarse en la cima de su juego, a no ser nadie. Hasta se quedó como ido.

Sé que recluir a una persona y dejarla incomunicada se considera como el castigo más duro, porque somos animales sociales. ¿Qué pasaría si tuvieras que estar solo contigo mismo? ¿Cómo sería? ¿Has hecho las paces con tu existencia? ¿O te verías acosado por preguntas que no querrías que te hicieran nunca pero que las llevas en tu interior; acosado por la oscuridad de lo desconocido, de tus miedos? Todo el mundo tiene miedos. Está el miedo al fracaso: cómo te ven los demás, qué piensan de ti tus colegas, tus vecinos, el mundo. Pero, ¿has aprendido a vivir contigo mismo? ¿Te has relacionado con ese ser humano que eres tú?

¿Cuál es tu valor como ser humano? Te juzgas a ti mismo según todas las escalas que los demás ponen ante ti: “Lo importante es esto, y esto y esto”. Y tú dices: “Veamos en qué punto de la escala me encuentro”. Y eso se convierte en la medida de tu éxito. Deshazte de esa escala. No la necesitas, porque es relativa. Puede que te sientas de lo más triste, pero según esa escala sigues en la cima.

Así que, ¿hasta qué punto eres estable? ¿Hasta qué punto es estable tu casa? En lugar de perder el tiempo intentando medirla, refuerza tu casa, porque la tormenta va a venir. Puede que sea una tormenta pequeña o puede que sea una grande, pero si tu casa es fuerte eso es irrelevante. La fuerza interior es la que aguanta.

La persona de la que hablaba lo tenía todo. Lo único que necesitaba era fuerza interior. Pero cuando su castillo de naipes se desmoronó, cayó con él. Su casa no era fuerte. Si hubiera tenido esa fuerza interior, todo habría ido bien. Habría sido feliz. Aún no es pobre, pero no es ésa la cuestión, porque esa escala va a fluctuar. La cuestión es, ¿fluctuarás tú con ella?

No te juzgues a ti mismo por lo que el mundo te haya hecho o por lo que te diga, ni por lo que ha ocurrido o dejado de ocurrir. Estás vivo. Respiras. Y como respiras, eres rico, no pobre. Has recibido un regalo fabuloso. El mismo poder que sustenta el universo entero te sustenta también a ti, y eso es algo que ni siquiera puedo intentar medir.

Conozco la palabra “infinito”. No puedo medirlo, pero lo puedo sentir, porque ese infinito también está dentro de mí. Y ésa es mi fuerza. El universo respira; se contrae y se expande, se contrae y se expande. Está vivo. Hay algo que lo mantiene todo intacto. Y por gentileza de esa misma cosa, el aliento entra en ti. La mayoría de la gente no le presta atención: “¿El aliento? ¿Qué es eso del aliento?”. Pero en lugar de ignorarlo, siéntelo.

Esta cosa llamada “vida” ha sido descrita como un portal, como una entrada. Es lo más cerca que pueden estar lo infinito y lo finito. Y aquí, en esta vida, lo finito puede experimentar lo infinito. Igual que en el espacio, al final lo infinito consumirá a lo finito. Éste volverá a ser polvo, pero lo infinito permanecerá.

Pienso que eso es increíble. Ahí fuera tenemos un montón de nada. Y de pronto hay algo, que es realmente algo. Y luego, un montón de nada otra vez. Expandiéndose y contrayéndose. Respirando, existiendo. Desapareciendo y volviendo a aparecer, colisionando y convirtiéndose en algo diferente. Es fantástico. Asombroso. Estás aquí; eres algo. No lo compares diciendo: “Es algo tan trivial”. En este universo no hay nada trivial, nada. Ni siquiera el polvo, porque eso es todo lo que hay: polvo compacto o polvo suelto. Tú eres polvo. Pero es algo, ya no es la nada.

Así que deja tu confusión, tus dudas, tu sufrimiento. No estés siempre preocupado: “¿Qué va a suceder? ¿Adónde voy?”. Eso es lo que llevas preguntándote toda tu vida. La gente tiene muchas ideas. Está bien. Yo creo absolutamente que el cielo está aquí. Y no sólo creo, sé que éste es el recipiente que puede sentir la belleza del cielo. Eso es lo que se te ha dado.

 Prem Rawat – Maharaji

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