En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 10:01 am el Lunes, Diciembre 7, 2009

Un día, una palabra, una cita, tal vez de Maharaji ¿por qué no?, permitimos que llegara a nuestro corazón y algo en él se removió, a la vez que un sentimiento de reconocimiento nos recorría.

¿Seremos tan afortunados de que, por una vez, ese sentimiento no se vea ignorado, atropellado, por tantas “cosas importantes” como tenemos que hacer?

Prem Rawat-Maharaji (extractos)

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 1:22 pm el Martes, Diciembre 1, 2009

Recoge el oro

“Tu aliento es lo único que realmente te pertenece.” - Maharaji

Puedes creer que tienes posesiones; por ejemplo, un par de zapatos. Te los pones y cuando están viejos, gastados y estropeados, los dejas de usar. Todo lo que tienes en esta vida envejece, se gasta, se rompe, y dejas de usarlo. No ocurre lo mismo con la respiración.

Cuando se trata del aliento, nunca te preguntas si deseas tomar el siguiente, no te cuestionas en absoluto si lo necesitas; lo necesitas y lo tienes. No hay nada igual.

Es una maravillosa relación de necesidad: tú necesitas el aliento, necesitas la existencia, y está a tu disposición. Te llega cada día, te llega en este momento, viene una y otra vez. Si hay algo valioso, algo de lo que debes acordarte, es de esta respiración.

No te digo que te acuerdes de mi respiración, sino de la tuya. Es un hecho básico, simple y lógico que tu aliento es lo único que realmente te pertenece. Nada más.

¿Es posible prestar atención a cada aliento? ¿Lo es?

Imagínate que llueve oro. Dondequiera que mires, caen lingotes de oro. Luego, para de llover, y dondequiera que mires, en kilómetros y kilómetros a la redonda ves el hermoso tinte dorado de todos esos lingotes de oro que están esparcidos por allí. ¿Acaso dirías: “No puedo recogerlos todos, así que me vuelvo a la cama”? ¿Lo harías? No. Recogerías todos los que pudieras tan rápido como fuera posible porque conoces el valor del oro y, puesto que lo conoces, no te cuestionas si realmente es posible hacerlo o no.

Ven a tu hogar, ahí es donde tienes que estar, ése es tu sitio. Vuelve al lugar donde puedes experimentar el sencillo consuelo del corazón, el consuelo de darte cuenta de su perfección, y de sentirte agradecido. Es reconfortante sentir que esto es lo importante. Es sumamente importante porque es lo único que tienes. Y si recordaras esto siempre, serías más rico de lo que puedas imaginar.

Ve a recoger todos esos lingotes de oro, tantos como puedas.

Prem Rawat-Maharaji

Maharaji en Barcelona

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 3:02 pm el Viernes, Noviembre 27, 2009

Maharaji en Barcelona

            Domingo 29 de noviembre de 2009
            Hora de inicio: 16:00h
            Apertura del vestíbulo: 15:00h

Dónde:

            Auditorium del Edificio Forum
          Rambla Prim 1-17

          08019 Barcelona

Si alguien está interesado, puede ponerse en contacto conmigo, julioconesaalegre@hotmail.com  pues dispongo de alguna plaza o bien entrar en:  http://www.wopg.org/es/eventos/eventos-confirmados y hacer la reserva personalmente. Quedan pocas plazas.

La entrada es gratuita, aunque siempre son bien recibidas las aportaciones

Reflexión

Archivado en: Reflexiones — Julio a las 7:56 am el Jueves, Noviembre 26, 2009

Si ves que tu camino te resulta complicado, si no ves nada claro, ve al camino de la sencillez y claridad que hay en tu interior.

El gran milagro

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 9:41 pm el Sábado, Noviembre 21, 2009

No estoy aquí para intentar señalar todos los problemas del mundo, porque hay demasiados. Sin embargo, a pesar de todos los problemas, de todo lo que está mal, hay cosas que son realmente buenas, muy buenas. A pesar de toda la fealdad, hay algo muy, muy bello. A pesar de todos los errores, hay una cosa que es perfecta. Y esa perfección, esa belleza, está dentro de ti.

Hay personas a las que les gusta señalar todos los problemas y, por un lado, me alegro de que lo hagan. Pero creo que debería haber alguien que señale lo bueno, lo bello; porque, a pesar de todos los problemas, esta vida es hermosa. Y a veces, inmersos en nuestros problemas, en nuestra confusión, en nuestras ideas, en nuestros conceptos, nos olvidamos de lo que se nos ha dado.

¿Quiénes somos? ¿Acaso sólo somos la suma de todas las cosas que ocurren a nuestro alrededor? ¿Somos simplemente personas que se despiertan por la mañana y ven sus responsabilidades: “Tengo que hacer esto y aquello”? ¿O hay algo más, algo dentro de cada ser humano que quiere sonreír, agradecer, sentir gratitud, sentir alegría?

Hablo por mi propia experiencia. Yo tengo responsabilidades. Hay días buenos y días malos. En los buenos, quiero ser feliz, quiero sentir paz. Quiero sentirme conectado conmigo mismo. Luego están los días malos. Pero incluso entonces, sólo quiero ser feliz. Nadie puede explicar la felicidad. Uno sabe lo que es. No se trata sólo de sonreír o de reír, o de un momento del día en el que te encuentras feliz. La felicidad viene porque te sientes bien. Pensamos que nos sentimos felices por algo: nuestros hijos se licencian en la universidad, nos toca la lotería, conseguimos un ascenso. Pensamos que nuestra felicidad va asociada a todas esas cosas.

Sólo hay una persona que te puede hacer feliz, pero resulta que es una persona de la que sabes muy poco. Es raro. Conoces a tus amigos, a otras personas, a tus socios, a tus colegas, pero sabes muy poco acerca de ti mismo, de quién eres. Y tú eres esa única persona que te puede hacer muy feliz.

Veo gente que va por la autopista tocando la bocina, chillando, vociferando. De algún modo me da la sensación de que no piensan que la vida es importante. Sólo quieren llegar adónde van. Quiero que pares un momento y comprendas algo: que tu vida es increíblemente importante.

Tú no eres un número. Tampoco un nombre. Eres más que la suma de todas tus cosas buenas y malas. Mucha gente vive con miedo, pero hay un lugar dentro de ti en el que no cabe el miedo, en el que puedes sentir la libertad. Cuando alguien tiene que decirme que soy libre, es que no lo soy. Tenemos nuestras fórmulas, pero la felicidad no tiene nada que ver con fórmulas. “Esto más eso, menos lo otro, es igual a felicidad”. O sientes la felicidad o no la sientes. O sientes alegría en tu vida o no la sientes. ¿Qué es lo que sientes en tu vida? Porque esta vida es el escenario en el que danzará la paz, en el que la felicidad cantará una canción para ti. Esta vida guarda una promesa tras otra, un regalo tras otro, para ti.

He estado observando la llegada de la primavera. ¡Es tan hermoso ver cómo llega! En mi casa, justo fuera de mi despacho, hay un árbol, y durante el invierno se le fueron cayendo las hojas, hasta quedarse con las ramas desnudas. Luego, de forma lenta pero segura, la primavera empezó a llegar, y esos brotes verdes fueron surgiendo sin perder ni un sólo día. A eso lo llamo dedicación. A eso lo llamo la vida. A eso lo llamo el gran milagro. Si ese árbol fuese humano, diría: “¿Por qué hacemos esto? El invierno volverá y tendremos que desprendernos de nuevo de todas las hojas. Olvidémoslo. Vamos a hibernar”.

No se trata de lógica, sino de algo que trasciende la lógica. El amor no es lógico. Esos pequeños brotes esperan y esperan. No pueden pronosticar el tiempo. No piensan: “Hoy y mañana hará calor, pero pasado y al otro volverá a llover, así que esperaremos”. No. Para ellos es: “Aquí está. Ha llegado el calor, el sol brilla, la temperatura es correcta. Allá vamos”. Y esos brotes, tan tiernos y delicados, no se detienen aunque haya dos días de frío y lluvia. Hay un impulso más poderoso. Y esta escena tiene lugar con miles de millones de árboles cada año.

Tu primavera ha llegado. Ya es el momento de ir a tu interior y dejar que la esperanza de paz salga a la superficie en tu vida, de ver lo bueno, de comprender qué es bueno, de volver a conocer y a decir sí a lo que has ignorado durante tanto tiempo: a ti.

Prem Rawat-Maharaji

Ver un extracto de vídeo

Lo que da origen a este momento

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 9:10 pm el Lunes, Noviembre 16, 2009

“Es el impecable ir y venir de la respiración lo que permite que hagas aquello que estés haciendo.” Maharaji

Eso con lo que cuentas como algo muy seguro, llamado mañana, es una de las cosas menos seguras que existen. La única certeza que tienes se encuentra en este momento llamado “ahora”. Y ¿qué está ocurriendo en este instante?

Detente por un momento, piensa en ello y no en tu trabajo o en esta o aquella responsabilidad, no te preocupes por ellas, seguirán ahí. Piensa sólo en esto: lo que da origen a este instante es la llegada del aliento.

Debes comprender que es el impecable ir y venir de la respiración lo que permite que hagas aquello que estés haciendo. Si este aliento se volviera errático, todo lo demás sería extremadamente errático.

Dependes de la impecabilidad de este momento. Ésa es la realidad. Ha sido perfeccionado hasta tal punto de suavidad que ni siquiera te das cuenta de que llega y se va, pero así es. Y es, con mucho, lo más poderoso. Es lo único que en tu vida puede inspirarte y traer consigo gratitud al mismo tiempo. Es lo único que da y da y da sin pedir nada.

Por todo lo demás tienes que pagar algo, bien sea con esfuerzo, con dinero, con tu energía o con tu tiempo. Todo lo demás te cuesta algo. ¿Vives en el mundo de las tarjetas de crédito? Todo es gratis, no tienes que pagar nada. Sólo le das a quien te atienda ese trocito de plástico, firmas un papel y te llevas lo que querías, sin haberlo pagado. Pero no creas que es gratis. Espera hasta que te llegue la factura. Entonces te darás cuenta de que no lo es. De repente te preguntarás para qué has comprado todas esas cosas innecesarias. No parecían innecesarias cuando presentaste “el plástico”, ¿no? Pero cuando llega la factura dices: “Esto no lo necesito para nada, no debería haberlo comprado” .

Todo te cuesta algo, salvo este aliento, este momento. Llega y da, llega y trae. ¿Qué es lo que trae? Trae alegría, trae belleza, trae la gracia a tu vida, te trae la vida, lo más valioso, y te da gratitud.

Prem Rawat-Maharaji

Comentario de Serafín

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 4:16 pm el Miércoles, Noviembre 11, 2009

Mi querido Julio (CON ESA ALEGR ia que tu irradias)

Entro por unos minutos a visitarte para coger algo de leña con que alimentar el fuego de mi hogar, (Mi hogar de dentro; el verdadero hogar, el del corazón del que habla Maharaji, donde solo yo puedo entrar dentro de mí, donde yo soy yo, donde reside mi auténtica realidad. Ese lugar intemporal, donde no se juzga, donde verdaderamente se descansa, donde la paz te reconforta, donde el alma se alimenta, donde la plenitud es real…

He estado muchas horas fuera y está un poco apagado, solo quedan unas brasas, pero no importa, se avivarlo. Añadiré de esta leña nueva y soplaré poco a poco sobre esas brasas acompasando mi soplido con mi respiración y poco a poco las brasas se van avivando y aparece de nuevo una llama cada vez más poderosa y el calor se va sintiendo y comienza la danza del fuego cambiante, nueva, purificadora, la luz se hace más intensa, se oye el crepitar de los leños en combustión… toda la estancia se llena de Vida, de presencia, de calor…). Y un sincero sentimiento de gratitud brota de dentro y se resume en un ¡GRACIAS ha sido un día maravilloso, aunque ya no hubiera más mañanas …el viaje ha valido la pena, GRACIAS!!

Yo se que afuera, son “malos tiempos para la lírica”. Es un mundo muy frío humanamente hablando;los corazones están helados, el mundo es muy hostil. Es duro subsistir afuera porque hay mucha gente perdida que un día, abandonó el  hogar de su corazón, se perdieron y poco a poco su humanidad se fue enfriando.
Tuvimos que abrigarnos con nuestros egoismos, arroparnos con nuestros logros, defender nuestro terreno creando nuestras propiedades…
En mi hogar puedo ir desnudo, pero afuera desnudo no duraría ni un minuto, me congelaría.

Hay barrios (países) muy afortunados donde la vida es fácil; otros son muy desafortunados llenos de pobreza y necesidades…pero donde quiera que mire veo solo seres humanos como yo.

Se confunde COMODIDADES con FELICIDAD o PLENITUD.
La plenitud se siente en el corazón y su ausencia la llora el corazón. Las comodidades hacen más fácil la permanencia en este lugar pero no son la felicidad.
Pero todo ser humano tiene derecho a vivir dignamente, estoy contigo y me duele que esto no sea así. Me duele que haya hambre cuando se habla de productos excedentarios…

Si mi corazón está caliente, bien comido, y bien abrigado, puedo estar afuera aportando algo, aunque solo sea sonriendo mientras comparto mi compañia con otro ser humano. Intento “ennoblecer” este mundo sin esperar nada a cambio, simplemente porque no tengo más opción que dar; porque me siento lleno se me escapa la alegría…pero tambien entiendo la frase “¿como puede estar el pez sediento dentro del río?”, cuando veo a gente verdaderamente triste.

Pero si hablamos de este mundo pequeñito que soy yo, te confesaré que puedo vivir hacia afuera como un ser humano más compartiendo lo cambiante de este mundo; pero consciente cada segundo de qué es lo que verdaderamente esta pasando en mi corazón y vigilando para que la llama del SER no se apague ni un segundo, porque es hay donde está la verdadadera razón del SER.
Y Dios no quiera que tenga la oportunidad de comprobarlo, pero pienso que la sensación que aporta el calor de un fuego es la misma en una humilde hoguera, debajo de un puente, que la de una chimenea lujosa en un palacio.

SER-afín con la Vida.

Es una cuestión de percepción

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 10:37 am el Lunes, Noviembre 9, 2009

La gente habla de “el pensamiento oriental” y “el pensamiento occidental”. ¿Por qué dividimos el mundo? La Tierra es redonda, y no para de girar. Yo hablo de algo universal. Lo real es que todos somos seres humanos. Hemos puesto esas capas sobre nosotros, pero no son reales. No hay oriente ni occidente. No te fijes sólo en la cara y en el color de la piel. Nuestras caras diferentes son como flores en un jardín. Si todas fueran del mismo color, sería muy monótono. Los distintos colores -rosas, verdes, rojos, amarillos, marrones- son los que dan su belleza al jardín.

Pero nos fijamos en las caras y decimos: “Eres diferente”. Hay personas a las que les encanta lo oriental y odian lo occidental, y otras a quienes les encanta lo occidental y odian lo oriental. Ese abismo se está haciendo cada vez mayor, cuando tendría que ir reduciéndose.

Todos podemos ayudarnos unos a otros. No tenemos por qué estar divididos por nuestras religiones o nuestras creencias, por lo que pensamos. Si queremos seguir unas tradiciones, deberíamos poder seguirlas. Todo lo que la gente necesita y quiere es espacio, un poco de espacio para moverse.

A mí no me gustan las divisiones. Las personas son personas, todas y cada una de ellas. Somos seres humanos, y no hemos sido fabricados en China o Estados Unidos, sino que nos ha hecho ese poder que lo ha creado todo. Deberíamos sentirnos orgullosos por el hecho de que estamos vivos, de que somos seres humanos.

Tendríamos que haber aprendido a ser más tolerantes con los demás. Al fin y al cabo, todos vivimos en el mismo planeta. Si vives en una casa con otras personas, tienes que llevarte bien con ellas. Pues bien, resulta que todos vivimos en la misma casa. Se llama el planeta Tierra. Aquí está. Y es la única que tenemos. Si no te gusta tu casa, te puedes mudar. ¿Pero adónde te irías del planeta Tierra? ¿A Marte? Te asarías y te congelarías. Asado y congelado, como lo que se hace para cenar mientras ves la tele. Ésta es la casa en la que vivimos todos. Podemos hacerla más tolerable.

Cuando llueve, ya sea en un desierto de India o de África, la lluvia es la misma, y hace que las flores se abran de la misma manera. No somos tan distintos. A fin de cuentas, ésa es la realidad. Y lo que somos no es algo malo, es algo bueno. Algo muy bueno.

Alguien a quien visité tenía un adhesivo en el refrigerador que decía: “Sonríe”, y cuando le pregunté por qué, me dijo que es bonito que te lo recuerden. ¿Es bonito que te recuerden sonreír? Eres un ser humano. Eso es lo que haces. Cuando todo está bien, es automático. No necesitas que te recuerden sonreír, lo harás de forma natural. Cuando todo está bien en tu interior, aparecerá una sonrisa.

Algunas personas quieren un jardín para todo el año, así que compran césped artificial, flores de plástico y falsos árboles para hacer su jardín. Luego dicen: “¡Mirad mi jardín! Es fantástico. Está igual durante todo el año, y no tengo que cortar el césped”. Sí, ¿pero dónde están las mariposas y las abejas? ¿Dónde está el aroma de las flores? Puede que tu jardín sea muy bonito, pero no es realmente un jardín. ¿Quieres que tu jardín tenga buen aspecto aunque no sea un jardín de verdad?

Sé real contigo mismo. No vivas en esa fantasía ilusoria. Estás aquí por un tiempo demasiado corto para fingir. Si quieres volar, vuela de verdad, porque puedes hacerlo. No necesitas fingir. Fingiendo no irás muy lejos. Y no vas a estar aquí tanto tiempo.

Los jóvenes suelen pensar que la vida seguirá durante muchísimo tiempo. Pregunta a las personas que ya han vivido largos años lo rápidamente que pasa la vida. Todo es una cuestión de percepción. ¿Recuerdas cuando eras pequeño? Ibas en el auto con tu padres, y 15 minutos era demasiado tiempo. Ahora dices: “¿Pero, ya hemos llegado?”. Todo es una cuestión de percepción.

Finalmente empiezas a reconocer el valor del tiempo cuando ya te va quedando menos. No es algo muy inteligente. Comprende el valor del tiempo ahora. La mejor forma de comprenderlo es estar lo más satisfecho que puedas. Entonces habrás conquistado el tiempo. Habrás comprendido lo que se te ha dado: el increíble regalo de la vida.

Prem Rawat – Maharaji

Ver un extracto de vídeo

El hogar (escrito por Serafín)

Archivado en: Personales — Julio a las 12:00 am el Jueves, Noviembre 5, 2009

Imaginad una noche muy fría de enero, nevando y con ventisca. Estás en la calle. Tus circunstancias te han obligado a transitar bajo esas condiciones. Estás entumecido y cansado de aguantar el frío. Por fin el día ha terminado y es hora de regresar.
Cuando llegas a tu casa, ¡a tu verdadero hogar!, encuentras una chimenea con un fuego encendido. Te desprendes de toda esa ropa húmeda, avivas el fuego acercándote a él, y te calientas en ese calor reconfortante, agradable, reparador…
Es otra historia, es una grata sensación. El fuego no pregunta ¿dónde has estado?, ni, ¿de dónde vienes?, ni ¿que has hecho? Es su naturaleza; tú te acercas y sientes su calor, su luz, porque esa es la naturaleza del fuego. No pone condiciones, y no dice: como hiciste esto y lo otro hoy no te caliento.
No importa que vayas limpio o sucio, que estés borracho o lúcido, seas listo o tonto, guapo o feo, estés cansado o hambriento …En la proximidad del fuego sientes “calor”. Es otro mundo, no se puede comparar. El calor es una sensación que no tiene nada que ver …Por supuesto que el mundo de fuera sería mucho más acogedor con un poco de calor.

MI hogar es muy acogedor en el que me encanta estar. En él puedo hacer lo que quiera sin dejar de sentir ese calorcito agradable en toda la casa.
Al día siguiente dejaré el fuego con la suficiente leña, para que cuando vuelva siga encendido. Me abrigaré todo lo que sea necesario y saldré a la intemperie y con una sonrisa caminaré por las calles de mis obligaciones en un gélido día de enero, esperando que quizá un día sea primavera.
Y me sentiré afortunado por saber donde está mi hogar, por poder descansar cada día en él. Y sentiré una inmensa gratitud por quien me enseñó a encender su fuego. Y si se me hace tarde por entretenerme demasiado en los entresijos de estás calles heladas, no me importará si cuando llego a casa el fuego está en las últimas, porque volveré a encenderlo y la casa volverá a hacerse acogedora.

Dios no quiera que me pierda en las heladas calles, vagando a la deriva como un pobre indigente que olvidó donde está su hogar y me quede congelado hasta que llegue la primavera.

 Serafín Sancho

Un mundo sin juicios

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 11:02 pm el Sábado, Octubre 31, 2009

“Existe un lugar en el que no se juzga al ser humano.” Maharaji

Quiero sentirme bien cada segundo de mi vida. Así es. ¿Qué supone eso para mí? La máxima prioridad. ¿Y qué significa? Significa intentarlo e intentarlo e intentarlo una y otra vez y nunca rendirse, nunca jamás abandonar el esfuerzo por lograr el cien por cien. Lo bueno es que no hace falta ser un genio para hacerlo. Lo puede hacer cualquiera, cualquiera.

Qué suerte que no se rija por la estructura social del mundo, ¿verdad? No dice: “Tú eres un buen director de empresa, así que, bueno, puedes entrar”. No. No dice: “De acuerdo, como eres monja puedes entrar”, o “eres monje, muy bien, lo lograste”. No. No importa quién seas, ni que seas rico o pobre. No se te juzga en absoluto.

¿Existe un mundo así? Por supuesto. Está dentro de ti. Existe un lugar en el que no se juzga al ser humano. Lo bueno, lo malo, lo correcto, lo incorrecto, eso no se toma en cuenta. ¿No te gustaría vivir en un lugar así? ¿Un lugar en el que no se te mida por tus hechos? No necesitamos que nadie nos juzgue, ¿verdad? Eso lo podemos hacer nosotros mismos muy fácilmente. Y, claro, en caso de que se nos pase algo alguna vez, ahí está el mundo esperando a juzgarnos. Y, si al mundo se le pasa algo, tienes a tus familiares. Es como si llevara incorporadas todas estas pruebas de seguridad por si alguien fallase. Sin embargo, no hay ni una sola persona en este mundo a quien le guste ser juzgada.

¿Existe un lugar donde no se me juzgue? ¿Existe un lugar en el que se me pueda aceptar por quién soy y no por lo que he hecho? Eso sería, sin duda, de agradecer: que no me midan por mis logros y fracasos. Porque si debo fijarme en mis fracasos, ¿de qué voy a estar agradecido? Y ésa es la historia de muchas personas. No sienten gratitud como deberían – de forma natural – porque se lo impiden las barreras de los conceptos. En este mundo, lo más tierno se ha contaminado con el lastre de los juicios.

No se nos juzga. Existe un amor, un amor que puede llegar a cada ser humano y conmoverlo. Existe un sentimiento, un entendimiento. Y ése es el mundo que tienes en tu interior. ¿Cuál prefieres?

Prem Rawat - Maharaji

De comprensiones y aceptaciones

Archivado en: Personales — Julio a las 11:08 pm el Miércoles, Octubre 28, 2009

Quien siga mis escritos, habrá podido comprobar que con frecuencia, al emplear estas palabras, unas veces las escribo con minúscula y otras con mayúscula. Hay otras que les doy el mismo trato y entre ellas está la palabra “vida”. Para  explicar el por qué de este proceder, voy a intentar explicar en primer lugar que entiendo por vida, con minúscula.

Para mí, esa vida, lo que generalmente todo el mundo entiende por “la vida”, no es más que un conjunto, una sucesión de hechos, actuaciones, proyectos que nosotros mismos vamos diseñando y llevando a la práctica, a lo largo de todo el tiempo de permanencia en este lugar llamado tierra. Proyecto de vivir en pareja o no; de tener o no tener hijos; de progresar laboralmente; de alcanzar un reconocimiento social; sueños o ilusiones de lo que puedan ser nuestros hijos el día de mañana, y un largo etcétera.

Y es en el plano de esa vida, de la que alguna vez hemos podido oír expresiones como, ¡esta puta vida!”o ¡qué asco de vida!, donde aparecen esas otras palabras mencionadas anteriormente: la comprensión y aceptación. Aparecen, pero como meras figuras decorativas pues casi nunca hacemos uso de ellas. Es algo que tal vez debieran emplear los demás pero nunca nosotros

Y no hacemos uso de las mismas porque el hacerlo, sería tanto como reconocer que ese proyecto que NOSOTROS HEMOS FABRICADO, se ha ido al traste, ha fracasado. Esa pareja formada, ese futuro para nuestros hijos, ese negocio… ¡No!, nuestro proyecto, MI PROYECTO,  no es posible que pueda fracasar. Y como consecuencia de esa no comprensión y aceptación de lo sucedido, nacen otros subproductos de esa vida: la frustración y el sufrimiento.

Afortunadamente para nosotros hay otra Vida, ésta con mayúscula siempre acompañada también de una Comprensión y Aceptación, éstas también con mayúscula, que harán imposible nos podamos expresar en los términos despectivos empleados anteriormente para dirigirnos a la primera. Ya no habrá vidas asquerosas ni putas vidas. Habrá una Vida que nos acompañará siempre, acompañada a su vez, en todo momento, por una Comprensión y Aceptación que nos permitirán e invitarán a ir construyendo nuestras vidas, disfrutando de todos y cada uno de los  proyectos que la vayan conformando; sin sufrimiento.

Y todos sabemos de los esfuerzos que hemos tenido que aportar a fin de llevar a cabo algunos de los proyectos de nuestra vida. En cambio, la segunda, la Vida, se nos ofrece gratuita y generosamente. Solo tenemos que hacer el pequeño esfuerzo de permitir que se manifieste.

Ahí está, en nuestro interior, esperando que le prestemos nuestra atención.

El salvavidas

Archivado en: Personales — Julio a las 8:49 am el Domingo, Octubre 25, 2009

En la entrevista del post anterior, no me queda claro si los sucesos desgraciados que le ocurren a la entrevistada, se producen antes o después de haber recibido el Conocimiento de Maharaji. Sea de la forma que sea, lo cierto es que la práctica de sus técnicas le supusieron una gran ayuda para superar el trauma que le produjeron esos sucesos

Seguro que todos nosotros hemos padecido o sabemos de alguien, a quien una desgracia, generalmente de tipo familiar, o de cualquier otro tipo, económico, de salud, etc., haya impactado en el mismo de tal forma que no haya, lo que se dice, levantado cabeza desde su acontecimiento. Y esas desgracias, ahí están, o por donde sea que sea, podrán venir; entonces, ¿qué podemos hacer?

Para evitarlas poco o nada, pero sí que está en nuestra mano amortiguar sus efectos. Proveernos de una especie de salvavidas, de un paracaídas, para que cuando el suelo falle bajo nuestros pies, amortigüe nuestra caída.

Sería, por decirlo de otra forma, como un seguro a todo riesgo de esos que llevan franquicia, porque, qué duda cabe, el golpe lo íbamos a acusar y algo habrá que pagar; ese coche o esa casa a la que habíamos cogido cariño, donde se habían desarrollado tantos acontecimientos para recordar, ya no estaría ahí. Pero ese seguro nos permitiría hacernos con otra que, con el tiempo, iba a permitir olvidarnos casi por completo de la primera.

Suscribir un seguro que nos permita conservar algo de Vida, algo de ilusión. Porque la vida es ilusión, o mejor dicho, la ilusión nace de la propia Vida.

Estar conectados con esa Vida, desde la que puede brotar más fácilmente esa ilusión, es lo que podemos conseguir con la práctica del Conocimiento de Maharaji.

Sin duda, es un buen seguro de Vida :)

Palabras de Paz, en Líbano

Archivado en: Desclasificados — Julio a las 7:15 am el Jueves, Octubre 22, 2009

Semillas en el desierto

Archivado en: Prem Rawat - Maharaji — Julio a las 3:21 pm el Viernes, Octubre 16, 2009

“Hay una línea muy fina, más fina que el filo de la navaja, entre estar preparado y esperar.” Maharaji

Las semillas yacen, latentes, en el desierto, esperando, esperando pacientemente. No como nosotros. Nosotros queremos saber qué tiempo hará mañana: ¿será un día soleado?, ¿lloverá?, ¿habrá viento?, ¿hará buen día?

Las semillas esperan, no pueden hacer otra cosa. De hecho, tampoco nosotros podemos hacer nada más. ¡Nada! Pero ellas tienen la virtud de la paciencia, de saber anhelar, de estar listas para responder. Y, sin embargo, esperan. Hay una línea muy fina, más fina que el filo de la navaja, entre estar preparado y esperar.

Y llega el agua. Alguien responde a la llamada, por así decirlo, recoge el calor y la humedad y los envía hacia arriba. Y truena y llama y alerta a todos. “Aquí vengo. Aquí vengo.” Y sigue tronando. Es todo un espectáculo. Miles y millones de semillitas están preparadas. Están tan sintonizadas con la humedad, que se van preparando a medida que se humedece el aire.

En cada estación llega el agua y de pronto brotan las flores, bailando y cubriendo el desierto de un color magnífico, celebrando la vida.

Ese mismo poder que alcanza a la semilla en el desierto también nos alcanza a nosotros. No hay duda. Es innegable. Nos llega a cada instante, a cada momento.

¿Cómo celebramos nosotros la vida? ¿Qué hacemos? Probablemente seamos la única especie viviente que ha olvidado lo que es celebrar la vida. Llega la estación y los elefantes vagan libres, los monos comienzan a bailar y los árboles a balancearse. Están celebrándolo.

Esta representación se ha venido celebrando durante cientos y cientos de años. Va y viene, como el aliento. ¿Sabes acaso celebrar la llegada del aliento? ¿Sabes acogerlo cuando llega? ¿Sabes escuchar el silencio de la vida? ¿Sabes verlo? ¿Sabes saborearlo? Dentro de ti. No con estos ojos ni con estos oídos, sino dentro.

¿Sabes estar con la vida, sin sentirte solo, y abrazarla? ¿Sabes estar dentro y no estar solo? Así debería ser.

Prem Rawat – Maharaji

Cada uno en su sitio

Archivado en: Personales — Julio a las 6:06 pm el Sábado, Octubre 10, 2009

En estos últimos post, habréis podido comprobar cómo algunos de sus comentarios, hacían referencia, siempre de forma agradable y cariñosa, a otros correspondientes al blog de Estrella Altair, que en sus últimos posts, había suscitado el tema de la consciencia e inconsciencia; de actos conscientes e inconscientes.

No sé la idea que podáis tener  formada de mí; pudiera ser que esté bastante ajustada a la realidad, o por el contrario, dado que empleo una y otra vez el término consciente, os hayáis podido formar una idea equivocada: un ser consciente en todo momento, a quien no se le mueve un solo pelo sin su consentimiento. Así que voy a intentar ponerme en mi sitio.

Debo aclararos que nada más lejos de la realidad esta última suposición, antes al contrario, he de confesar que soy un hombre con cuatro pelos en la cabeza y que se revuelven con mayor frecuencia de la que fuera deseable.

Ignoro los efectos que en otros pueda estar causando la práctica del Conocimiento de Maharaji. Si conseguirán o habrán conseguido que ni un solo pelo de su cabeza se mueva sin su consentimiento. Como digo, no es mi caso, aunque es algo a lo que no concedo demasiada importancia.

Para mí, lo importante es que con el Conocimiento, con su práctica, he encontrado a un padre. Y cuando digo padre, no me refiero a haber encontrado a Maharaji ni a un ente espiritual a quien pudiera atribuir tal nombre, sino que he encontrado el o los sentimientos que puedan acompañar a un niño, por el hecho de encontrar o ir de la mano de su padre.

Me sentía extraviado, desorientado en la feria de este mundo y encontré mi norte. No sabía donde encontrar mi seguridad, y encontré mi fortaleza. No sabía donde estaban mis límites y yo mismo me los fijé. Me sentía prisionero de muchas cosas, y encontré mi libertad. Anhelaba, tal vez inconscientemente un sentimiento, y encontré el Amor. Todo lo anterior me impedía disfrutar de la vida, y hoy la disfruto plenamente.

Así pues, me definiría, no como un niño, digamos, formalito y bueno, que va de la mano de su padre, obediente, sino  más bien diría que soy un niño travieso, que se suelta con frecuencia de esa mano, pero que ante y sobretodo, es un niño que va disfrutando por la vida; feliz. Que aunque inconscientemente pueda soltarse de esa mano que le da seguridad, sabe que en cualquier momento y dependiendo exclusivamente de él, puede volver a encontrarla.

P.D.:

Me he “quedado” con esta frase de Maharaji del post anterior: “Te harás un experto en aquello que más practiques en tu vida”  

Voy a ver si me aplico en cierta práctica

« Entradas anterioresEntradas siguientes »