Reflexión
Para qué quiero saber de dónde vengo y hacia dónde voy, si no se dónde estoy en este momento.
Tal vez, si caminara por la vida de la mano de la Vida, desaparecieran esos interrogantes.
Para qué quiero saber de dónde vengo y hacia dónde voy, si no se dónde estoy en este momento.
Tal vez, si caminara por la vida de la mano de la Vida, desaparecieran esos interrogantes.
Si comprendemos cuán preciosa es esta existencia,
hemos encontrado la eternidad.
De cada momento, podemos extraer plenitud. Podemos extraer dicha.
Esto es lo que hace mi mensaje considerablemente distinto:
no son solo palabras. Hay algo más
Prem Rawat-Maharaji
¿Qué es la existencia? Te voy a contar lo que es la existencia.
Es bastante especial. Y ¿sabes por qué? Porque es un puente, un puente increíble entre lo finito y lo infinito. Es aquí donde ocurre. Aquí es donde ambos se encuentran.
Este es el umbral donde ambos se pueden encontrar, donde lo mortal puede experimentar la inmortalidad. No hay ningún otro lugar.
Prem Rawat-Maharaji
Ayer asisti a una boda que tuvo lugar en un pueblo del Pirineo. El cura era francamente majo, simpático.Yo en estas ceremonias, no es que esté muy atento a lo que puedan decir en sus pláticas, pero en ésta sí lo estuve ya que la empezó en la forma: “Os voy a contar un cuento…”
Y contó que una vez, tres caminantes llegaron a un pueblo después de una larga jornada. Miraron el lugar donde pasar la noche y una mujer les ofreción su casa. Cuando iban hacia ella, le preguntaron que si su marido estaba en la misma, y al contestar ésta que no le dijeron: mira, pues vamos a esperar a que llegue tu marido antes de entrar.
El marido llegó; la mujer le contó el incidente y esté replicó que fuera a buscarlos puesto que ya había llegado. La mujer así lo hizo, pero cuando iban a emprender el camino hacia su casa, los caminantes le indicaron que había una dificultad y es que solamente podía invitar a uno de ellos por lo que le dieron sus nombres a fin de que eligieran a uno. Sus nombres eran: Bienestar, Exito y Amor.
La mujer, con esta nueva, volvió a su casa y le explicó a su marido lo que le habían manifestado los caminantes. El marido exclamó: pues que venga Bienestar. La mujer, que ya había pensado en que el invitado fuera Éxito, le replicó: ¿Y por que no invitamos a Éxito?. A todo esto, su hija que estaba escuchando lo que hablaban y que andaba por aquel entonces enamorada, les propuso: ¿Y por que no a Amor?, con lo bonito que es el amor.
Al final se inclinaron por el gusto de la hija, así que la madre se acercó de nuevo a ellos y preguntó: ¿Quién de vosotros es Amor? A lo que uno de ellos replicó: yo soy. Pues hemos decidido que seas tú al que demos cobijo.
Así que iniciaron la marcha, cuando, cual no sería la sorpresa de la mujer al comprobar que eran los tres los que la acompañaban. Asi que indicó a Amor: ¿Pero no hemos quedado en que ibas a ser tú el único que entrara en mi casa? Y Amor contesto: Mira, si hubieras invitado a cualquiera de uno de estos dos, hubiera entrado solo, pero al invitarme a mí, siempre, siempre, me hago acompañar de estos dos.
Colorín colorado.
Y digo que me gustó el cuento, porque transmite una forma de sentir como la mía.
Hace unos días, en el post “La importancia de ser padres” de Isthar
se suscito el tema de los hijos, su problemática; la responsabilidd de tenerlos, etc. Yo comentaba que lo más importante para mí era darles amor y todo lo demás les vendría por añadidura.
Naturalmente, después de ese darles amor, durante tiempo y tiempo, para que le cogieran un cierto gusto, después digo, lo que tenían que hacer ellos era sentirlo. Pero sentir un amor profundo que nazca de su propio interior, como en forma de vibración, y no cualquier sucedáneo de amor.
Tengo la completa seguridad que ese sentimiento es la mejor herramienta para andar por este mundo que nos hemos creado o por cualquier otro pasado o futuro.
Así lo siento yo
Nuestros ojos son capaces de ver todo menos a sí mismos.
Para ver tus ojos, necesitas un espejo. El Conocimiento te permite mirar y ver tu verdadero ser, mirar y ver lo que hay dentro de ti.
Esto no es de un libro. Esto no es la filosofía de nadie. Esto es para que tú lo aprecies, para que tú lo disfrutes. ”
Prem Rawat-Maharaji
Cuando hay alegría nada es rutinario.
Cuando no hay alegría todo se convierte en rutina.
Es tan simple como lo dije. Realmente, todo se trata acerca de tí y de tú disfrute en este grandioso juego terrenal
Prem Rawat-Maharaji
El mundo está lleno de preguntas sin respuestas. El corazón está lleno de respuestas sin preguntas.
Puedes aceptar esas respuestas, no las que éste mundo trata de darte. La verdad última no es en palabras, es en sentimiento. La realidad última se representa exactamente en frente a tus ojos. Tú estás aquí. Esta es la verdad. Tu existes.
Puedes sentir, entender y sentirte pleno
Prem Rawat-Maharaji
Todos nosotros tenemos fuerzas en las que confiamos. De hecho, nos hemos formado una idea del ser humano como algo en lo que se puede confiar. Algunos confían en su fuerza física, mientras que otros confían en su capacidad mental o su intelecto. Hay quienes confían en sus amigos y otros lo hacen en su familia.
Todos tenemos fortalezas y estamos convencidos de que pueden sernos útiles en la vida. Deseamos poder depender de ellas. No obstante, en el caso del ser humano – simplemente un ser que respira, que vive, que existe en este mundo– ¿cuál debería ser su fuerza?
Es más, ¿cuál es la verdadera fortaleza del ser humano? La fuerza física un día desaparecerá. Puedes ver cómo algunas personas se han ido debilitando tanto que apenas pueden levantar un vaso. Es cuestión de tiempo. Ocurrirá. En cuanto a la capacidad intelectual, hay gente que ni siquiera puede recordar su nombre; no son capaces de recordar nada. No puedes confiar en el intelecto. ¿La familia? Tarde o temprano, tiene que seguir su propio camino. ¿Los amigos? Mientras tú correspondas a su amistad, es posible que se mantengan a tu lado; pero si un día dejas de hacerlo, puede que también se vayan.
Así pues, ¿cuál es la verdadera fortaleza que posee un ser humano? Para encontrar esa fortaleza no puedes dirigirte hacia fuera. Tienes que ir adentro. Y cuando te vuelves a tu interior, cierras los ojos y no es oscuridad lo que ves, eso que ves es tu visión. Cuando cierras tus oídos, y lo que escuchas no es silencio, eso que oyes es tu sonido, el que nadie te puede quitar. Es físicamente imposible quitártelo. Es “inrobable”. No se puede alterar. No puede ser transformado en ninguna otra cosa. Es real.
Pincha Aquí para ver un extracto de vídeo de una conferencia de Prem Rawat
Prem Rawat-Maharaji
¡Tú, me has ayudado a descubrir, tal belleza dentro de mi!… Gracias, gracias, gracias.
Gracias, Prem Rawat
El mundo del Conocimiento es este lugar donde se te dice: ¡oye!, no te va a ir mejor si pierdes la capacidad de sentir; debes mantenerla, en caso de que quieras triunfar en esta vida —en el arte de vivir, no en los negocios ni en tu profesión—.
Lo primero, debes triunfar en el arte de vivir. Si no puedes triunfar en el arte de vivir, olvídate de todo lo demás…
Prem Rawat-Maharaji
Yo no tengo la solución a los problemas del mundo. Yo no tengo nada nuevo para contarte.
En cambio, te ofrezco una de las cosas que ya has sabido desde siempre: eso que estás buscando, que has buscado, que amas y admiras, está dentro tuyo.
Y yo te ofrezco una manera para que puedas alcanzarlo
Prem Rawat-Maharaji
Hay un principio que parece que hasta ahora no ha fallado y es el principio de la acción-reacción, algo parecido al eco al que se refiere Brisa: desprendes una vibración determinada y ésta, después de llegar a su destino, va a rebotar y llegarte a tí. Dicho de otro modo, todo comportamiento tiene su consecuencia.
En el post anterior, hablaba del amor y cómo yo lo entendía y ahora quisiera explicar el por qué lo entiendo así.
Los que venís leyéndome, sabéis que hace un tiempo conocí a una persona de nombre Prem Rawat. Este me enseñó, mediante unas técnicas de concentración a las que el llama, Conocimiento, a enfocar mi atención hacia mi interior. Y como consecuencia de esa práctica y aplicando el principio mencionado anteriormente, tengo una forma determinada de hablar, ver y sentir, en este caso el amor, ese amor desinteresado que comentaba.
Y como es así, así os lo cuento
¿Quién no ha sufrido en algún momento de su vida o sufre actualmente? Creo que muy pocos habremos estado libres de ello, sea o haya sido por el motivo que fuere.
Hay sufrimientos que es muy difícil sustraerse a los mismos, como pueden ser los derivados de una enfermedad o desgracias personales de seres próximos; los que tenemos hijos, los derivados de las distintas situaciones conflictivas por las que estos van pasando, etc., y hay un porcentaje muy grande de sufrimiento que es consecuencia del amor, o mejor dicho, debido a la carencia de éste. Yo amo a una persona, ya sea mi pareja, mis padres, mis hijos, mis amigos; llega un momento en el que estos no me corresponden y sufro.
Pero yo aquí veo una contradicción: ¿Cómo puede ser el amor causante de mi sufrimiento, cuando se supone que tenía que ser todo lo contrario, la fuente de mi alegría? ¿Estaremos hablando de amor o tal vez sea un sucedáneo?, porque, ¿puedo yo, por mi mismo, fabricar amor y posteriormente darlo?
Yo creo que no, que el amor es “infabricable”, que algo tan grande se escapa de nuestras capacidades. Entiendo que lo único que puedo hacer es intentar conectarme con la fuente del amor y una vez conseguida esa conexión, ahora sí podré darlo. Y podré darlo con toda la consciencia de que ese amor no es algo mío, que yo he producido, sino que ha venido a mí como un regalo, y como tal regalo yo lo doy. Y como no es algo mío, no me afectará para nada, para nada, el que alguien no me lo devuelva.
Y ahora si que se cumple la finalidad del amor que no es la del sufrimiento, sino la del disfrute, porque en esa acción de ser yo el canal, a través del cual el amor llega a otros, encuentro mi satisfacción. Sin esperar nada a cambio. ¡Cuántas veces hemos oído hablar de amor desinteresado! Eso, para mí, es amor desinteresado.
Yo al menos, así lo veo y lo siento
Sería maravilloso si los seres humanos se respetaran a sí mismos, si se respetaran unos a otros y a la naturaleza.
Sería maravilloso si no hubiera guerras, si no hubiera hambre, sufrimiento ni ignorancia. Sería maravilloso si los seres humanos conociesen y amaran la paz. Y sería maravilloso si las personas no tuvieran que mentir para protegerse.
Son grandes sueños, pero no soy el único que los tiene.
Si cada ser humano se conociera realmente, habría una esperanza de que estos sueños se pudieran cumplir.
Prem Rawat-Maharaji