Reflexión
Lo importante es saber el libro que hay que aprender.
Su estudio, si quieres, ya vendrá luego pero no muy tarde.
Lo importante es saber el libro que hay que aprender.
Su estudio, si quieres, ya vendrá luego pero no muy tarde.
Ven a escuchar lo que dice el corazón; siente la sed, percibe, reconoce y renueva tu deseo, el deseo que siempre has tenido, Satisface el anhelo, el anhelo más profundo que hay en tu interior.
Prem Rawat-Maharaji
¡Qué mal le sientan a la mente las vacaciones del deseo y qué bien al corazón!
Aquél que vive su vida desde el corazón, es una persona de gran valentía
Prem Rawat-Maharaji
Dentro, la constante máxima; fuera la variable máxima.
Elige una y acaba con la paradoja
Prem Rawat-Maharaji
Fiesta, fiesta, fiesta, todos los días fiesta.
¿Es posible?
Sí, es posible
Sin el Conocimiento de ti mismo, no tienes menos.
Con él, simplemente tienes más
Prem Rawat-Maharaji
La paz es como una semilla deseando florecer en nuestro interior. Como una semilla en el desierto, yace a la espera del agua. Esta semilla no es capaz de interpretar los mapas tomados por satélite que indican que el agua está en camino, ni puede encender el televisor para ver el informe meteorológico. Lo único que sabe es esperar y prepararse. Esto es lo que le ha permitido adaptarse: yacer a la espera, estar lista.
No se puede permitir el lujo de decir: llegó la lluvia, pero yo no estaba del todo lista. Tenía el día libre, no me tocaba esperar. Ni tampoco puede decir: creía que la lluvia iba a llegar de día y que la vería venir. Eso le es indiferente. Lo único que puede hacer es estar lista.
En nuestro corazón también hay una semilla esperando realizarse, sentirse completa de nuevo. Nuestra vida está llena de tantas cosas que lo prioritario para nosotros ya no es ser felices, sino cumplir con nuestras responsabilidades y compromisos. En esta gigantesca rueda de cosas, ¿donde encajamos? ¿Somos esa semilla que está preparada? ¿O nos excusamos diciendo: ahora mismo no, dentro de unos años me ocuparé de la paz y de la plenitud?
Pero la sed sigue esperando, y esperando… Siempre lo ha hecho y siempre lo hará. No sé hasta donde llega la inteligencia de una semilla tan pequeña, pero lo que está claro es que, con lo inteligente que somos, deberíamos saber qué es la confianza. Sin embargo, no lo sabemos; necesitamos fijarnos en la semilla para aprender a confiar.
Aunque no tenga ningún indicio de que va a llegar la lluvia, la semilla sigue esperando en el desierto. El único vínculo que la une a la lluvia es confiar en que llegará. Y, tarde o temprano, llega. Algo me dice que esa semilla sabe más de la lluvia que yo. Para mí, solo es un tema interesante; para la semilla, es toda su vida.
Quiero aprenderlo todo acerca de la lluvia de la paz que llega a mi desierto porque, en el fondo, mi vida también depende de ella. Quiero confiar de corazón en que, al igual que la lluvia, la paz llegará a mi vida.
Prem Rawat-Maharaji
Para ser feliz, busca la claridad. Abre la puerta al amor verdadero
y deja que el corazón se exprese
Prem Rawat-Maharaji
El Amor, sensación de infinito.
Ante el infinito, todo se manifiesta insignificante.
El amor del que hablo, es amor, el amor verdadero.
No por alguien ni por algo, sino un amor que reside dentro de ti
Prem Rawat-Maharaji
Requiere práctica apreciar el valor de cada aliento.
Requiere práctica entender el sentido de estar vivo
Prem Rawat-Maharaji
No es casualidad que este título coincida con el publicado hace un par de días por Brisa. Unos días antes, Brisa, con su decisión de cerrar a comentarios sus post, nos privó de dos satisfacciones. Una, la de poder volcar a través de nuestros comentarios, nuestras opiniones sobre sus escritos, acompañados todos ellos de nuestro cariño hacia ella, y la segunda y creo que más importante, la de vernos privados de la manifestación escrita de su cariño hacia nosotros, plasmada en todas sus contestaciones. Y digo manifestación escrita, porque estoy seguro que ese cariño mencionado sigue intentándo hacerlo llegar, de la forma que sea, hasta nosotros.
Pienso que todos damos por bien empleada esta pérdida, pues entendemos que ha sido una decisión que va a redundar en su beneficio, que es lo que todos deseamos. Yo, desde aquí, te mando un fuerte abrazo.
Preguntaba Brisa en su post que con qué nos quedábamos, si con la seguridad o con la confianza. Yo sin dudar lo más mínimo, me quedo con la primera.
¿Qué significa para mí, encontrar la seguridad, sentirme seguro? Ante todo conectarme conmigo mismo. Buscar y encontrar la confianza, primero dentro, para luego, en todo caso, buscarla e intentar encontrarla fuera. Así, de esta forma, si esta última me fallara, tendría los resortes necesarios para no hundirme.
¿Cómo la he buscado, donde la he encontrado? ¿Sabéis donde?: en el aliento. ¡Que tontería!, ¿no?, o tal vez no sea tan tontería.
El aliento, común a todos, que no sabe de credos, culturas, ni razas, ni estatus sociales, ni niveles culturales; al alcance de todo el mundo. Este sí que nos hace a todos iguales, a todos llega de la misma forma. Cada aliento que llega a mí, es portador de un soplo de Vida, con mayúscula, y la Vida trae lo que trae y de ella nace lo que nace: TODO. Y de ese todo, me quedo con lo que quiero, con el Amor, con la Comprensión, con la Claridad, con la Libertad…. ¡Buenos compañeros de viaje!
Sí, me he hecho amigo del aliento. Es mi primo de Zumosol que me va a acompañar, allá donde vaya, toda la vida, hasta el último aliento,
Y con esa compañía, con esa seguridad, ¡A JUGAR….!, a jugar este maravilloso juego de la vida. Depositaré mi confianza en lo que quiera y en quien quiera, pero consciente de que la misma puede verse defraudada. Pero si es defraudada, no importará, no sufriré, porque ahí tendré esa seguridad, esa mano del padre, del amigo, que ni he soltado, ni me ha abandonado.
Y de no sufrir se trata, entiendo yo.
Recuerda que lo que no te gusta ver, no tienes por qué seguir mirándolo.
Cuando te haga sentir muy mal, busca una forma de volver a ese buen sentimiento.
Es así de sencillo
Prem Rawat-Maharaji
Tomó polvo inerte e hizo que se moviera. Tomó polvo mudo y le dio la facultad del habla. Tomó polvo que era incapaz de pensar, y le dio la capacidad de razonar. Y lo primero que pensó este polvo fue: no soy polvo.
Prem Rawat-Maharaji