En tu interior

Prem Rawat-Maharaji me ayudó a encontrar en mi interior, lo que siempre estaba buscando en el exterior

La armonía del silencio

Archivado en: Poesía — Julio a las 8:56 am el Martes, Noviembre 22, 2005

No necesito música
Me basta escuchar la armonía del silencio
No el silencio de ausencia de ruidos
Sino el silencio de la mente callada

Seguro que habéis observado alguna vez o más bien padecido, que vamos por la vida siempre pensando en algo: caminamos y vamos pensando; comemos y estamos pensando; descansamos y estamos pensando. Y aun, por si acaso pudiera haber alguna posibilidad de que no fuera así, nos enchufamos los auriculares para eliminarla. ¿Os imagináis por un momento que todo ese “ruido” cesara por un instante?. Tal vez pudiéramos sentir la armonía del silencio a que me refiero anteriormente; es posible porque esa armonía la llevamos en nuestro interior. Es todo cuestión de intentarlo

El Mundo y el Hombre

Archivado en: Poesía — Julio a las 11:43 am el Viernes, Noviembre 18, 2005

Le decía el mundo al hombre:

¡Pero hombre! ¡Cómo le cantas a la vida!
¿No ves acaso sus miserias, guerras, hambre?
Sí, pero aun así le canto, le contestó el hombre
¿Sus ambiciones, odios, sus envidias?
Sí, pero aun así le canto.
Tu mujer…., ayer te tenía en lo más alto, hoy en la indiferencia
Sí, pero aun así le canto
¿Y tus hijos?, destino hoy de tus desvelos, mañana te abandonan
Sí pero aun así le canto
Tu propia vida…., ¿no ves acaso que se apaga?
Si, pero aun así le canto, pero aun así le canto, pero aun así le canto…
………………………………………………….
Y es que aquel hombre llevaba la música dentro

Ojos mendigos

Archivado en: Poesía — Julio a las 6:58 pm el Miércoles, Noviembre 16, 2005

Ojos mendigos, ¿qué buscáis?
Mirada suplicante, ¿de amor?
¿Yo, qué te puedo dar, una sonrisa?
No logrará calmar tu sed y volverás a desear
Vuelve mejor a lo que fuiste un día
A aquella niñez
En la que no pedías, solo dabas
Y dando recibías
Y no pensando amar, amabas y te amaban
A aquella niñez
En la que no existían, deseos, esperanzas
Solamente existías

« Entradas anteriores